Domingo 4 de octubre de 2026

Política

Fuerzas Armadas

ExIOSFA: el Ejército prevé sumar 92 soldados a hoteles en la gestión de Carlos Presti

04/10/26 | Una nota interna autoriza iniciar las incorporaciones mientras ATE denuncia que peligran cientos de empleos civiles en establecimientos de la exIOSFA.


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El Ejército Argentino autorizó iniciar la incorporación de 92 soldados voluntarios para hoteles, residencias y un campo de deportes, en medio del conflicto por el futuro de los trabajadores civiles de los establecimientos del ex Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA). Una nota interna a la que accedió REALPOLITIK revela que, bajo la gestión del ministro de Defensa, Carlos Presti, la fuerza ya avanzaba en la conformación de una dotación militar para esos destinos.

El documento está fechado el 17 de septiembre de 2026 y lleva la firma de Jorge Mariano López Stanic, director general de Personal y Bienestar del Ejército. Dirigido a Darío Adrián Cialone, de la dirección de Bienestar, autoriza “a iniciar el proceso de incorporación de noventa y dos (92) postulantes”, identificados como soldados voluntarios de categorías técnicas y de especialidad.

La distribución contempla siete postulantes para el hotel Cóndor y diez para el Metropol, ambos en Mar del Plata; treinta para la residencia La Falda, veinte para Cosquín y diez para Villa General Belgrano, en Córdoba. Los quince restantes están destinados al Campo de Deportes San Miguel.

 

Soldados con instrucción adaptada

Uno de los puntos más significativos aparece en las condiciones de formación. La nota dispone que los ingresantes realicen un Núcleo de Instrucción Básica Adaptado, conforme a una orden destinada a soldados que “no requieren competencias de combate individual”.

La precisión muestra que el reclutamiento está diseñado para cubrir necesidades de esos establecimientos. Sin embargo, el documento no identifica los puestos específicos, los horarios ni las tareas que cumplirán los nuevos efectivos. Tampoco incluye una evaluación de costos o una comparación con la dotación civil existente.

El trámite contempla reconocimiento médico, curso de admisión, habilitación de vacantes y registro en el Sistema Informático de Aplicaciones Militares. También ordena que los organismos de destino inscriban a los incorporados como afiliados a la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA).

Incorporaciones militares y empleos civiles en disputa

La fecha aporta un elemento central. El mismo 17 de septiembre, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) denunció que estaban en riesgo las fuentes laborales de casi 600 familias vinculadas con hoteles, residencias y recreos de la obra social. El gremio advirtió sobre el vencimiento de casi 400 contratos a fin de mes y un posible pase a disponibilidad del personal de planta permanente. Se trata de una denuncia sindical sobre el conjunto de establecimientos, no de una cifra correspondiente únicamente a los seis destinos de esta nota.

Dos días antes, Presti había firmado la resolución 636/2026, que dispuso reasignar a las Fuerzas Armadas el uso de hoteles, residencias y otros inmuebles administrados por la obra social, con efecto previsto desde el 1 de octubre. Como informó REALPOLITIK, entre los destinos asignados al Ejército figuran Cóndor, Metropol, La Falda, Cosquín y Villa General Belgrano: los mismos establecimientos para los que ahora aparece una planificación de ingresos militares.

La coincidencia incorpora un dato concreto al conflicto laboral: mientras los civiles reclamaban garantías de continuidad, el Ejército autorizaba tramitar una nueva dotación de soldados para esos lugares. El documento no ordena despedir trabajadores ni establece expresamente que los militares los reemplazarán. Sí acredita que la planificación de personal avanzaba en paralelo con los reclamos.

Desde la administración de OSFA sostuvieron que no había una definición cerrada sobre despidos y que la situación del personal dependería de las decisiones de las fuerzas receptoras. Esa posición debe leerse junto con la autorización de reclutamiento, emitida una semana antes.

La reorganización impulsada durante el gobierno de Javier Milei tiene así una dimensión que excede el reparto de inmuebles. El Ejército cuenta con una autorización para iniciar incorporaciones militares, pero esta documentación no ofrece una respuesta sobre la continuidad de los civiles, la convivencia entre ambas dotaciones o el criterio utilizado para calcular las nuevas vacantes. Defensa debe explicar qué lugar tendrán los trabajadores actuales en el esquema que ya comenzó a diseñar. (www.REALPOLITIK.com.ar)

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