El exdiputado nacional Miguel Saredi presentó en Junín el libro “Junín, Capital de los Bonaerenses”, una obra que escribió junto a Luis Gotte y que propone abrir una discusión sobre el futuro político, territorial, administrativo y productivo de la Provincia de Buenos Aires.
La presentación se realizó este viernes 2 de octubre en el Salón de la Democracia de la UNNOBA, con la participación del intendente de Junín, Juan Fiorini, los senadores provinciales Pablo Petrecca y Valeria Arata, dirigentes políticos, representantes institucionales y referentes de organizaciones gremiales y productivas.
También participaron Alejandro Franco, de Fundación Encuentro, y Gustavo Rosas, del Ateneo Desarrollista, quienes colaboraron con la organización de la actividad. Entre los asistentes hubo además representantes del Sindicato de Comercio y de la Federación Agraria Argentina.
Para Saredi, la presencia de dirigentes provenientes de distintos espacios políticos fue uno de los aspectos centrales del encuentro, dado que la iniciativa busca instalar una discusión que trascienda las pertenencias partidarias.
“Junín como capital es una propuesta concreta, pero también es un gran llamador para discutir algo mucho más profundo: qué Provincia de Buenos Aires queremos para las próximas décadas”, sostuvo.
El planteo central del libro consiste en trasladar la capital administrativa bonaerense desde La Plata hacia Junín, aunque sus autores remarcan que la iniciativa forma parte de un proyecto territorial mucho más amplio.
La propuesta contempla una mayor descentralización de las decisiones públicas, fortalecimiento de las autonomías municipales, reorganización territorial y desarrollo de las ciudades intermedias de la Provincia.
Según Saredi, Buenos Aires necesita modificar el actual esquema de concentración demográfica y administrativa. “Buenos Aires necesita recuperar equilibrio territorial. Tenemos una Provincia enorme, con regiones productivas extraordinarias, mientras el 67% de la población vive en el AMBA”, afirmó.
En ese esquema, el libro plantea potenciar más de un centenar de ciudades intermedias que funcionan como centros productivos, logísticos y de servicios para sus respectivas regiones.
Entre los principales corredores identificados aparecen el eje de la Ruta Nacional 9, con Campana, San Pedro y San Nicolás; el de la Ruta Nacional 7, con Chacabuco, Junín, Alem y Lincoln; el de la Ruta Nacional 5, integrado por Chivilcoy, Bragado, 9 de Julio y Carlos Casares; y el de la Ruta Nacional 3, con Azul y Olavarría como referencias, además de Tandil, Coronel Dorrego, Tres Arroyos y Necochea.
El proyecto también menciona otras ciudades con potencial para convertirse en polos regionales, entre ellas Trenque Lauquen, Saladillo y Pehuajó.
Uno de los capítulos centrales de la propuesta apunta a construir un nuevo eje estratégico entre Junín, Tandil y Bahía Blanca, con funciones diferenciadas y complementarias.
Junín aparece como posible capital administrativa y nodo logístico por su ubicación en el centro productivo bonaerense, su conexión con la Ruta Nacional 7, su historia ferroviaria y la presencia de la UNNOBA.
Tandil, en tanto, es presentado como un polo vinculado al conocimiento, la ciencia y la tecnología, mientras que Bahía Blanca aparece como plataforma estratégica para el desarrollo del sur provincial, a partir de su puerto, su actividad energética y su infraestructura.
“No estamos proponiendo simplemente mudar oficinas de La Plata a Junín. Estamos proponiendo cambiar el sentido de la política territorial: acercar el gobierno a la producción, fortalecer nuestras ciudades intermedias y generar oportunidades para que los jóvenes puedan construir su futuro en el interior bonaerense”, explicó Saredi.

El proyecto también incorpora una agenda de desarrollo vinculada a la infraestructura y la producción. Entre sus propuestas aparecen la recuperación del ferrocarril como política de Estado, el fortalecimiento de la infraestructura vial, el repoblamiento de regiones productivas y una matriz económica apoyada en PyMEs, cooperativas, innovación y agregado de valor en origen.
La mirada de los autores parte de la necesidad de reducir las desigualdades territoriales dentro de una Provincia caracterizada por una fuerte concentración poblacional en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
“Tenemos que terminar con una Argentina excesivamente concentrada. Y para reclamar un país más federal, también tenemos que construir una Provincia de Buenos Aires más federal hacia adentro”, planteó Saredi.
El exdiputado vinculó la discusión sobre la capital bonaerense con un debate más amplio sobre el federalismo y la organización territorial del país.
En ese marco, sostuvo que Buenos Aires debería avanzar hacia un modelo “organizado, equilibrado, federal y municipalista”, con mayor capacidad de decisión en los gobiernos locales.
“Las provincias reclaman federalismo frente a la Nación, pero ese federalismo también tiene que llegar hasta los municipios y hasta cada vecino. El siglo XXI exige gobiernos más cercanos, ciudades con mayor capacidad de decisión y un Estado que acompañe al que produce, trabaja, estudia e invierte”, afirmó.
Para Saredi, una mayor descentralización permitiría acercar las decisiones públicas a los territorios y, al mismo tiempo, potenciar las capacidades productivas de las distintas regiones bonaerenses.

Uno de los puntos que los autores buscan dejar en claro es que la iniciativa no pretende plantear una disputa entre Junín y La Plata, sino discutir una nueva distribución de funciones dentro de la Provincia.
“La Plata debe fortalecer su enorme identidad universitaria, educativa y cultural. Lo que proponemos es pensar una nueva distribución de funciones que permita desarrollar todas las potencialidades bonaerenses”, explicó Saredi.
El dirigente consideró que el debate debería proyectarse más allá de una eventual mudanza administrativa y centrarse en cuestiones vinculadas con el empleo, la infraestructura, la producción, el transporte y las oportunidades para las nuevas generaciones.
“Tenemos que animarnos a pensar en grande. Pensar dónde queremos que vivan nuestros hijos y nuestros nietos, dónde estarán las oportunidades de trabajo, cómo recuperamos nuestros ferrocarriles, cómo fortalecemos la producción y cómo conseguimos una mejor calidad de vida”, sostuvo.
Y concluyó: “Junín Capital de los Bonaerenses es, fundamentalmente, una invitación a pensar la Provincia del futuro”. (www.REALPOLITIK.com.ar)