Martes 6 de octubre de 2026

Cultura

El Last Dance de los germanos en nuestra tierra

Memoria Hosen II: Las ideas políticas de una banda que no necesita embanderarse

06/10/26 | El grupo simpatizó con intenciones socialistas, aunque luego comprendió que su principal militancia residía en ser coherente con las propias canciones.


facebook sharing button Compartir
twitter sharing button Twittear
whatsapp sharing button Compartir
telegram sharing button Compartir
print sharing button Impresión
gmail sharing button Correo electrónico
Por:
Juan Provéndola

Pese a haberse criado en un verdadero polo industrial histórico de la Alemania occidental como fue y sigue siendo Düsseldof, inicialmente los músicos de Die Toten Hosen no ocultaban su simpatía por las ideas socialistas. El clímax de su explicitud fue en 1996, con el disco "Opium fürs volk" (Opio para el pueblo, clara paráfrasis de Karl Marx), donde incluyeron una imagen de Lenin y grabaron “Viva la revolution”, una oda a la Tercera Internacional que menciona no sólo al propio Marx, sino también a Mao y el Che Guevara. 

La canción fue tomada por el propio Pil Chalar, quien insistió para que Los Violadores grabaran en 2001 una particular versión en español. “Es una letra metafísica que habla de que no importa tanto la vida y la muerte”, le había revelado el cantante a Mariano Asch, su amigo y último manager. “La letra en inglés es muy diferente y me identifico mucho con eso de las gestas, como la de Cuba donde unos tipos desde una montaña pueden barrer a una dictadura. Aunque después se genere otra cosa que sea muy parecida a lo que sacaron, me gusta esa idea de la gesta… Tiene guitarras acústicas, por eso hicimos una versión con Los Violadores”.

Sin embargo, el tiempo le deparó a los Hosen experiencias en países socialistas que no fueron de las mejores que recordasen. “Fuimos la primera banda de rock extranjero que tocó para todo el público en Cuba, en 2001”, contó el cantante Campino. “Fue una gran cantidad de gente y había muchísima policía de civil vigilándola, viendo la forma en la que se comportaba. Tenían miedo de lo que pudiera pasar con una banda extranjera punk en Cuba, no terminaban de entenderlo. Cuando la gente empezó a hacer pogo, se notaba que a la policía no le gustaba”. 

El show fue el 20 de mayo de 2001 en el Balneario Universitario José Antonio Echeverría de La Habana. “En un momento me colgué de un balcón y había un poste de luz en la calle que no me dejaba avanzar, así que lo rompí de una patada. Inmediatamente cortaron el sonido y nos echaron. En su momento me ofendí, pero ahora lo entiendo: en Alemania pago lo que rompo y al otro día está arreglado. En Cuba, lo que hice era un problema de semanas”. Aunque nada superará lo que alguna vez les sucedió en la vieja Checoslovaquia: “Los militares nos bajaron a los golpes del escenario en pleno show y nos obligaron a abandonar el país inmediatamente”, recordó el cantante.

Activismo punk

Con el paso del tiempo entendieron que no necesitaban embanderarse con ninguna ideología convencional: los Hosen se volvieron tan grandes que ellos mismos pueden darse por representados a sí mismos sin tener que manifestar una simpatía explícita por nadie. “Elegimos algunos temas que para nosotros son muy importantes, como el de los refugiados, y cómo están tratados en Europa y en Alemania, y tratamos de seguir con esto por muchos años en particular, antes que hablar sobre todo y todo el tiempo”, sostiene Breiti.  

"También trabajamos con una organización que se llama Kein Bock auf Nazis. Algo así como 'A la mierda con los nazis'. Que informa sobre la escena de la derecha, y da consejos para protegerse, para reunirse, para reforzar la democracia. Ellos también nos acompañan en los conciertos y están con personas que informan a la gente, buscan firmas por sus campañas".

“La primera cosa que se puede hacer como banda es escribir canciones. Es la mejor y más importante manera de expresarse como banda, creo”, agrega el guitarrista. "Recién luego nos surge, al menos a nosotros, la posibilidad de apoyar el trabajo de otros que son los profesionales, que tienen la integridad para hacerlo. Y es una línea muy fina. Porque, al mismo tiempo, aclaramos que no obligamos a nadie: solo mostramos lo que hacen. Después, que cada uno decida por su cuenta”, agrega la guitarra principal de los Hosen.

En Argentina, en tanto, son mucho más cuidadosos con sus opiniones. “Es muy importante para nosotros saber de qué estamos hablando. En Alemania crecimos, conocemos los detalles, vivimos aquí, vemos qué pasa en la calle, qué dicen los políticos, cómo actúan. Y entonces sabemos de qué hablamos cuando apoyamos a las organizaciones que apoyamos”, aclara Breiti. "En Argentina, en cambio, todo eso no sería posible. Claro que cada vez que vamos nos ponemos a discutir de la política de allá con nuestros amigos de ahí. Pero desde lejos no deberías mezclarte en la política de otro país, porque verdaderamente necesitas saber de lo que estás hablando. En Alemania mismo tenemos mucho cuidado para defender la credibilidad que, creo, nos ganamos”. (www.REALPOLITIK.com.ar)

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias

¡Escuchá Radio Realpolitik FM en vivo!