Silvia Sierra y Cristian Ávila, referentes del Sindicato Único de Trabajadores Frutihortícolas de la República Argentina (SUTFRURA), conversaron con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre la urgencia de estructurar la representación de los trabajadores del sector, visibilizar la precariedad laboral y articular políticas públicas con los distintos niveles del Estado para garantizar derechos fundamentales.
"Representamos a la informalidad. Es un gremio en el que el 85 por ciento o más está en esa condición. Queremos armar un padrón y un mapa real para decir que estamos acá, no para romper el esquema de trabajo, sino para sumar y que la patronal entienda que el trabajador debe tener mejores condiciones", sostuvo Sierra al explicar los desafíos organizativos que afronta el sindicato en todo el país.
En ese sentido, la dirigente gremial advirtió sobre la falta de límites en las jornadas laborales y la precariedad habitacional en las quintas. "Hoy no tienen horarios de trabajo; hay gente que trabaja más de 20 horas por día. Hablamos de la modalidad de 'cama caliente' y de familias enteras, muchas veces indocumentadas, que no tienen acceso a la salud ni a condiciones básicas", remarcó.
Por su parte, Cristian Ávila destacó la trascendencia macroeconómica de la actividad y exigió un retorno acorde por parte de los estados. "En la Argentina hay 350 mil familias dedicadas a las hortalizas y 250 mil a la producción frutícola. Aportamos entre el 17 y el 21 por ciento del Producto Interno Bruto. No hay ninguna excusa para justificar que la precariedad sea un camino potable cuando el sector genera semejante riqueza", afirmó.
Asimismo, Ávila remarcó que el fortalecimiento del trabajo formal impacta de manera directa en el rendimiento productivo. "El sector genera 1.300.000 puestos de trabajo en todo el país. El quintero tiene una enorme deficiencia en la formación; hoy la producción requiere tecnología y necesitamos obreros formalizados y capacitados, porque cuanto mejor está el empleado, mejor rinde su hora de trabajo", explicó.
Finalmente, los dirigentes detallaron que la organización trabaja en articular con municipios para garantizar esquemas de vacunación, asistencia en embarazos adolescentes y convenios ambientales. "La columna vertebral de nuestra construcción es recuperar la confianza de esa persona que fue abandonada. No nos preocupa solo que el obrero deje de estar informal, también nos preocupa que al productor le vaya bien para que esa mejora se traduzca en calidad de vida para los trabajadores", concluyeron. (www.REALPOLITIK.com.ar)