Fermín Palma, geólogo platense egresado de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre su participación en un ambicioso proyecto internacional que busca mapear la totalidad del fondo oceánico en alta resolución. El especialista explicó cómo funcionan las ecosondas, qué información permiten obtener y por qué estos datos son estratégicos para la navegación, la infraestructura y el conocimiento del territorio argentino.
El geólogo explicó que la iniciativa se encuentra vinculada con la Década de los Océanos de la Organización de las Naciones Unidas y tiene como objetivo mejorar sustancialmente el conocimiento sobre los fondos marinos. “Este es un proyecto que se enmarca dentro de la década de los océanos de la ONU, que esta década de los océanos va entre 2021 a 2030”, señaló Palma.
En ese sentido, detalló que el programa apunta a completar el mapeo mediante tecnología de alta precisión. “El objetivo justamente es llegar a tener el 100 por ciento de los océanos mapeados en alta resolución, en alta calidad, porque lo que se conoce se conoce con datos satelitales”, explicó. Para alcanzar ese nivel de precisión, sostuvo que es necesario utilizar buques oceanográficos equipados con ecosondas capaces de medir directamente las profundidades.
Palma indicó que actualmente existe una diferencia significativa entre el conocimiento obtenido mediante imágenes satelitales y aquel que surge de mediciones directas realizadas desde embarcaciones especializadas. “Hoy en día se cuenta con un 30 por ciento en alta resolución y año a año se va actualizando”, sostuvo al referirse al estado actual del relevamiento mundial.
El especialista remarcó además que el contraste puede observarse incluso en herramientas de uso cotidiano. “Cuando ustedes abren Google Earth y van a la parte de los océanos y empiezan a hacer bastante zoom, van a empezar a ver líneas de mayor calidad y por fuera borroso”, explicó. Según detalló, esas zonas corresponden a sectores donde distintos buques realizaron mediciones y posteriormente incorporaron los datos a las bases globales.
El trabajo de mapeo también tiene consecuencias concretas para la navegación y el desarrollo de infraestructura marítima. “Conocer el fondo oceánico es importante por una cuestión de seguridad náutica principalmente. Hay que saber realmente las profundidades verdaderas, más que nada en las zonas costeras”, afirmó Palma.
El geólogo destacó que la información también resulta fundamental para estudiar riesgos geológicos y planificar obras. “Hay deslizamientos de tierra en el fondo oceánico. Lo mismo que pasa en la montaña se da en el fondo oceánico”, explicó. En ese sentido, señaló que conocer esas zonas permite identificar sectores de mayor peligrosidad antes de construir plataformas marinas, puertos u otras infraestructuras.
Palma también vinculó el estudio del fondo oceánico con la soberanía argentina y recordó la ampliación de la plataforma continental. “Argentina extendió su soberanía de la milla 200 a la 350 entre el año 2016 y 2017”, señaló, al explicar que para establecer esa extensión fue necesario realizar estudios científicos sobre el margen continental argentino.
El especialista destacó que esos relevamientos permitieron fundamentar técnicamente la posición argentina. “Había que saber a qué profundidad se encontraba el margen continental argentino para poder extenderlo”, explicó. En este sentido, remarcó que el conocimiento científico del fondo marino también constituye una herramienta para determinar y defender los intereses territoriales del país.
El fondo oceánico también concentra recursos naturales de importancia económica y estratégica. “En fondo oceánico, principalmente tenemos recursos naturales, tenemos los hidrocarburos que se estudian con sísmica”, explicó Palma. Además, mencionó la existencia de nódulos polimetálicos, que contienen elementos que pueden resultar relevantes para distintas actividades industriales.
El investigador también puso el foco en la infraestructura que atraviesa los océanos. “Tener justamente la profundidad verdadera sirve para hacer todos los estudios marinos que uno desee”, sostuvo. Como ejemplo, explicó que para instalar cables submarinos de fibra óptica resulta indispensable conocer con precisión el relieve del fondo, ya que existen zonas con fuertes pendientes y deslizamientos capaces de provocar roturas y dejar regiones enteras sin conexión.
La magnitud del desafío queda expuesta al considerar la superficie que ocupan los océanos. “El fondo oceánico representa el 70 por ciento del planeta Tierra. Y de ese 70 por ciento se conoce solamente el 30 en alta calidad”, remarcó Palma. Según explicó, los datos satelitales permiten construir modelos generales, pero presentan márgenes de error que pueden ser importantes cuando se necesita información precisa.
El geólogo también relató algunas de las experiencias más sorprendentes que tuvo durante sus investigaciones. “Lo más sorprendente fue encontrar este recurso mineral que son los nódulos polimetálicos”, contó. Y describió el hallazgo a miles de metros de profundidad: “Uno baja una cámara a 4400 metros de profundidad y va a encontrar pelotitas negras una al lado de la otra, como adoquines”.
Durante la entrevista, Palma también se refirió a la situación de la universidad pública y al impacto del financiamiento sobre la investigación científica. “Está en una etapa crítica. Muchos de los investigadores están yendo del país. La universidad está perdiendo docentes, está perdiendo recursos humanos”, advirtió.
Finalmente, el geólogo remarcó que la continuidad de la investigación científica resulta especialmente importante para un país con una extensa superficie marítima. “Cuatro años que no financian la universidad va a producir un bache muy grande en las futuras generaciones y más que nada si vuelve a ganar un gobierno que no financia la universidad. Van a ser 8 años y eso va a ser muy difícil de recuperar”, sostuvo. Y concluyó: “Los recursos humanos se están yendo, es una realidad y si no se financian Argentina no va a poder crecer”.(www.REALPOLITIK.com.ar)