Idelmar Seillant, secretario General del (SUPTTIOMA), conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre la grave crisis prestacional que atraviesa la obra social bonaerense, advirtiendo que de cada diez afiliados, seis no reciben cobertura médica efectiva en el plano prestacional.
"Hoy el afiliado prácticamente paga por mes tres veces desde su bolsillo porque cada vez que va a adquirir una prestación o un servicio tiene que abonarlo", señaló Seillant al detallar que las falencias alcanzan a laboratorios, odontólogos, psicólogos y kinesiólogos. Asimismo, indicó que la situación generó más de 2 mil amparos judiciales y que muchos afiliados "han muerto en la espera de un tratamiento".
El dirigente gremial apuntó directamente contra la cúpula de la institución, señalando al jefe de gabinete Gustavo Martínez y a la conducción por el manejo discrecional de los fondos. "En este momento, en 2026, IOMA tiene un presupuesto de más de dos billones de pesos; estamos hablando de una cifra impresionante que a su vez no tiene trazabilidad", cuestionó.
En esa línea, Seillant ratificó las denuncias penales presentadas ante la Justicia por presuntos actos de corrupción en compras y suministros: "Veíamos que las prótesis se compraban a un valor superior casi todas al 200 por ciento, algunas llegaban hasta el 4 mil, 5 mil por ciento". Además, sostuvo que los policonsultorios responden a negocios de amigos de funcionarios y gremios vinculados al poder político, operando como una fachada que multiplica los gastos administrativos.
Seillant también denunció la existencia de "discriminación en salud" en función de los tiempos de pago a los distintos efectores y nosocomios, asegurando que mientras algunos centros importantes cobran a término por acuerdos políticos, el resto sufre cortes de servicios.
Por último, el referente de SUPTTIOMA se refirió a las consecuencias personales que afronta por visibilizar estas irregularidades: "A mí me han echado, me han sancionado, me persiguen, me han hecho causas penales falsas. Como auditor médico dentro de IOMA soy prácticamente no querido por mis actos, es decir, por denunciar la corrupción". Sin embargo, concluyó que la única salida es una profunda intervención y una nueva ley que devuelva la dignidad y la función solidaria a la obra social. (www.REALPOLITIK.com.ar)