Concurso de Flybondi: aunque es dueño, Leonardo Scatturice reclama como acreedor
Por Antonio D'Eramo
Daniela Cali, jefa de departamento del Concejo Deliberante de San Isidro, conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre los episodios de hostigamiento, acoso sexual y presiones laborales que sufrió durante años por parte de exautoridades y funcionarios municipales, anunció que llevará el caso a los tribunales y advirtió sobre las prácticas de amedrentamiento en el ámbito político local.
"Esto comenzó durante la gestión de Gustavo Posse con Andrés Rolón, quien ejerció un trato muy hostil y me quitó la función jerárquica sin acto administrativo. Luego, con Pablo Fontanet como secretario del Concejo Deliberante, el infierno continuó: se me acercaba a exigirme besos, me encerraba en una oficina pequeña y me exigía constantemente fotos y videos a cambio de no perjudicarme", relató Cali sobre el accionar sistemático ejercido en el legislativo municipal.
En ese sentido, remarcó que las situaciones de violencia derivaron en severos problemas de salud que la obligaron a tomar licencia médica tras un año de hostigamiento constante. "El nivel de presión y de acoso afectó directamente mi salud física y emocional. Cuando tenés enfrente a personas con poder que se creen dueñas de la vida de los trabajadores, la única respuesta que dan es el castigo y el aislamiento", afirmó.
La funcionaria pública reveló además que recibió advertencias para evitar que hiciera público el caso y confirmó que interpondrá demandas laborales, administrativas y penales contra los involucrados. "Me enviaron personas a decirme que si seguía hablando iba a tener problemas con la nueva gestión y que sabían a qué colegio iba mi hija. No les tengo miedo; voy a ir hasta las últimas consecuencias contra Pablo Fontanet, Andrés Rolón, Gabriel Estoroni y el propio municipio", sostuvo.


Cali cuestionó también la falta de acompañamiento institucional por parte de las autoridades municipales y dirigentes políticos locales frente a las denuncias presentadas. "Tanto Ramón Lanús como Gustavo Posse están al tanto de todo lo que ocurrió y nadie se comunicó conmigo para buscar una solución. En la política se creen impunes y protegen a los agresores mientras a la víctima la dejan sola", subrayó.
Por último, enfatizó su determinación de continuar visibilizando estas irregularidades en los medios y en el ámbito judicial. "Agoté todas las instancias de diálogo y consenso sin obtener respuestas. Me quisieron arrebatar la salud y la paz, pero ya no me voy a callar más: voy a destapar todo lo que pasa adentro de la política y a defender mis derechos como trabajadora", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)