Viernes 9 de octubre de 2026

Internacionales

REALPOLITIK en la Cuarta Comisión

Peor que el colonialismo: una ONU donde la fuerza pesa más que el derecho

09/10/26 | Desde la ONU, una crónica denuncia las trabas a peticionarios saharauis y el peso de los intereses políticos sobre el derecho a la autodeterminación.


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Por:
Héctor Bujari Santorum

Quería empezar recordando en el día de hoy a un ejemplo de lo bueno: al señor Xosé Manuel Beiras, que nos dejó precisamente hoy. Tuve la oportunidad de entrevistarlo este pasado mes de abril y me golpeó mucho su partida. Ojalá hubiese podido verlo alguna vez más. Sinceramente, me genera alegría el recuerdo de la vez que lo vi. Es una nana de cuna para los recuerdos de un niño que lo vio desde la casa de sus abuelos en Caleiro. Allá era más bajo que una mesa, una mesa que ahora me llegaría a la cintura si existiera; lamentablemente, ya no existe, es parte del pasado.

En definitiva, era la persona que, cuando yo era ese niño y veía la televisión con mi abuelo, él decía: "Ese es uno de los nuestros". Hoy, como lo decía mi abuelo, será verdad. 

En aquella entrevista de abril le pregunté por la impunidad, por las sanciones, por los bloqueos y por si este siglo XXI no era más que una forma refinada y feroz de recolonización. Beiras, con esa lucidez afilada, me dijo que era mucho peor que el colonialismo: que asistíamos a la abolición del derecho internacional, a la reducción de las Naciones Unidas a una inexistencia fáctica donde se practica de manera descarada la razón de la fuerza frente a la fuerza de la razón.

Me habló de un sistema-mundo convertido en un "manicomio controlado por sátrapas y sádicos" que actúan como gánsteres y mafias. Y al aterrizar en el Sáhara Occidental, no dudo en señalar la herida: la traición del Estado español cuando dejó vendidos y desamparados a los saharauis por los yacimientos de fosfatos y por servir a intereses geopolíticos. Me confesó la amargura de sentir el fracaso histórico de los movimientos emancipadores y me dijo, mirándome a los ojos: "Mi generación fue derrotada dos veces".

La causa saharaui en la Cuarta Comisión

Hoy llegué a la Cuarta Comisión y vi lo mismo. No se ve lo mismo desde fuera que desde dentro. Por ello comenzamos a hacer el trabajo en relación con lo debido; es decir, movimiento.

Hemos presentado una queja por la obstrucción de la delegación marroquí a los peticionarios saharauis. Encontré resistencias, pero finalmente hemos podido hacerlo correctamente. Hemos conseguido lo que buscábamos; es decir, poner el foco. Pero, una vez más, de lo que se trataba era de ignorarlo. La persona a cargo de la mesa no quiso leer que había una queja y nos dijo que la enviásemos al correo, rechazando recibirla. Estaba viendo ante mis ojos esa misma lógica mafiosa de la que me hablaba Beiras.

 

Después de eso, me subí al estrado, y dije lo que tenía que decir: “Querría empezar recordándoles los principios de esta organización, porque según tengo entendido tiene principios… En el caso saharaui, ¿dónde están estos principios? ¿Pesan más los intereses económicos y políticos de ciertos países? Se han pervertido dichos principios rectores, por sus propios intereses. No hay ni paz, ni seguridad, ni relaciones de amistad basadas en el principio de igualdad de derechos para el pueblo saharaui".

Y continué: "No hay respeto a su derecho a la libre determinación, no hay cooperación, no hay un centro que armonice los esfuerzos de las naciones hacia dichos propósitos. No en el caso del pueblo saharaui. Y yo me pregunto, ¿Por qué se fomentan las opiniones de ciertos sectores saharauis cercanos a las tesis marroquíes? Nadie dice que no tengan derecho a opinar. Lo que es inaceptable es que se pretenda imponer su voz por encima de la voluntad soberana de todo el pueblo saharaui".

"Es mucho más fácil ir a un referéndum con garantías. Que cada parte diga las venturas de su modelo, y las desventuras del ajeno. Y que sea la población saharaui, la que soberanamente elija su futuro. Ninguno de ustedes. ¿De qué le sirve a la población interesada este teatro? Yo sé que el interés es hablar de los desarrollos económicos. Un desarrollo ficticio. Si eso fuera una alternativa y los saharauis quisieran eso, hubiesen seguido con España. ¿Cómo se puede justificar la nula inversión entre 1976 a 2017? A partir de 2017 se habla de inversiones millonarias. ¿qué repercusión han tenido para el pueblo saharaui?", añadí.

"Han embellecido las calles, pero las han vaciado de su población autóctona. Han construido una carretera y la han convertido en la arteria del expolio. Hasta los informes de la gente que trabaja en las instituciones marroquíes lo reconoce. Todos los acuerdos de pesca que incluyen al Sáhara Occidental son irrisorios si se comparan con otros contratos de la UE. ¿A qué se debe? Es una compra de voluntades… ¿Quién pagará retroactivamente al pueblo saharaui su pescado cuando ya no haya pescado? ¿Quién pagará su fosfato? ¿Quién pagará su arena? Y, sobre todo, ¿quién va a pagar por estos 50 años de inutilidad?", pregunté. 

"En definitiva, ¿quien se va a hacer responsable de la inacción y secuestro del derecho internacional por los intereses de estados, aqui presentes, de Francia, de Estados Unidos, de Israel, de España y de Marruecos? Díganlo abiertamente: si la Carta de las Naciones Unidas no aplica para el Sáhara Occidental, rompan el papel y cierren Naciones Unidas. Están poniendo la razón de la fuerza sobre la fuerza de la razón. ¡Y es Sáhara Occidental, no Sahara marroquí!”, cerré.

Beiras dejó dicho lo que había que decir. Yo solo he intentado repetirlo sin traicionarlo. Quizá el tiempo no nos abandone del todo mientras alguien siga diciendo: "Ese es uno de los nuestros". No porque piense como nosotros, sino porque es de los nuestros. (www.REALPOLITIK.com.ar)

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