Una obra vial de apenas 9,7 kilómetros en el conurbano bonaerense se convirtió en una extensa sucesión de renegociaciones, neutralizaciones y ampliaciones de plazo que terminaron llevando su horizonte de finalización hasta casi seis años después de la firma del contrato original.
Se trata de la repavimentación y puesta en valor de la ruta provincial 49, en el tramo comprendido entre avenida Hipólito Yrigoyen y Camino General Belgrano, atravesando los partidos de Lomas de Zamora y Quilmes.
La obra fue adjudicada a Fontana Nicastro SAC, una empresa vinculada a la Causa Cuadernos, y el contrato original se suscribió el 10 de noviembre de 2021 por 1.773.662.012,16, con un plazo de ejecución de 365 días corridos. El acta de replanteo se firmó el 9 de diciembre de aquel año, momento a partir del cual comenzó a correr formalmente el plazo.
El vínculo de la contratista con la causa Cuadernos tiene un nombre concreto: Pablo José Gutiérrez, identificado por el ministerio Público Fiscal como representante de Fontana Nicastro SA, integra el grupo de empresarios acusados en el juicio por la presunta cartelización de la obra pública civil. Ese tramo de la investigación aborda un supuesto sistema de reparto de licitaciones y pago de sobornos articulado mediante la Cámara Argentina de Empresas Viales.
En otras palabras, se trataba originalmente de una obra pensada para ejecutarse aproximadamente en un año. Sin embargo, cumplidos todos los plazos, la ruta seguía sin hacerse y el calendario, como suele suceder en la provincia de Buenos Aires, comenzó a estirarse.
Según surge del Boletín Oficial bonaerense del 9 de octubre de 2026, el contrato fue posteriormente renegociado. El 25 de julio de 2023 se suscribió una renegociación por 6.390.751.170,05, al tiempo que se otorgó a la contratista una ampliación de plazo de 420 días corridos.
La cifra es impactante: el nuevo monto contractual representó aproximadamente 3,6 veces el valor inicial. Pero la cuestión económica no fue la única modificación. También cambió, una y otra vez, la fecha en la que la obra debía estar terminada.

Luego de la renegociación, la nueva fecha de finalización quedó establecida para el 27 de septiembre de 2024. Pero esto tampoco ocurrió.
Posteriormente, la dirección de Vialidad de la provincia de Buenos Aires aprobó una neutralización del plazo entre el 30 de noviembre de 2023 y el 5 de mayo de 2024, dejando 302 días pendientes. Tras el reinicio, la culminación pasó al 4 de marzo de 2025.
Tampoco fue la fecha definitiva. Una nueva resolución concedió otros 120 días, desplazando el horizonte hasta el 2 de julio de 2025. Después llegó una segunda ampliación, esta vez de 95 días, que llevó la finalización al 5 de octubre de 2025.

Más tarde comenzó a tramitarse una tercera ampliación de otros 90 días, lo que habría trasladado la fecha al 3 de enero de 2026. Pero, increíblemente, tampoco allí terminó la historia.
El 16 de diciembre de 2025 se labró una segunda acta de neutralización y quedaron apenas 18 días corridos del plazo original todavía pendientes.
En 2026, con Roberto Caggiano al frente de Vialidad, se aprobó además una modificación de obra Nro. 1, por otros 592.858.383,60, acompañada por un nuevo plazo de ejecución de 420 días corridos. Finalmente, el 30 de julio de 2026 se firmó el acta de reinicio.
Al contabilizar los 18 días pendientes de la obra original y sumar los 420 días correspondientes a la modificación, la nueva fecha de finalización quedó fijada para el 11 de octubre de 2027.
La secuencia resulta difícil de ignorar. Una obra contratada en noviembre de 2021, con un plazo original de un año, terminaría casi seis años después de firmado el contrato.
El contraste se vuelve todavía más llamativo al observar la extensión del proyecto. El tramo tiene 9.773 metros, poco menos de 10 kilómetros.
Según informó el junio de 2025 el ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la Provincia de Buenos Aires que conduce Gabriel Katopodis, las intervenciones incluyen bacheo de hormigón, ampliación de calzada, carpeta asfáltica, adecuación de dársenas, obras hidráulicas, nueva iluminación LED, semáforos y señalización horizontal y vertical.

El propio gobierno bonaerense publicó el 25 de junio de 2025 una comunicación titulada “Continúan las obras de repavimentación y puesta en valor de la ruta 49”. Allí informaba que la provincia avanzaba con las intervenciones entre Hipólito Yrigoyen y camino General Belgrano y destacaba el objetivo de mejorar la circulación, la seguridad vial y la conectividad entre Quilmes y Lomas de Zamora.
Para ese momento habían pasado más de tres años y medio desde la firma del contrato original.
Ahora, la documentación oficial incorporada al Boletín de octubre de 2026 muestra que la fecha definitiva se desplazó todavía más: hasta fines de 2027.
Si un proyecto previsto inicialmente para ejecutarse en un año necesita atravesar semejante cadena de modificaciones y terminar casi seis años después, resulta razonable preguntarse qué ocurrió con aquella estimación inicial.
La adjudicataria, Fontana Nicastro SAC, es una empresa con amplia presencia en la obra vial bonaerense y ha participado durante años en procesos licitatorios de la dirección de Vialidad provincial. Por ejemplo, figura entre los oferentes de diferentes obras y corredores provinciales en procesos oficiales anteriores.
La nueva resolución publicada por Vialidad no anuncia la terminación de la obra. Por el contrario, vuelve a introducir una redeterminación provisoria de precios correspondiente a certificados de julio y agosto de 2026. Es otra fotografía de un expediente que comenzó en 2021 y que, cinco años después, continúa generando resoluciones administrativas, modificaciones económicas y nuevos plazos.
El interrogante ya no gira exclusivamente alrededor de cuánto terminó costando la obra. También pasa por cuánto tiempo necesita la provincia de Buenos Aires para completar 9,7 kilómetros de una ruta urbana.
El contrato comenzó con 1.773 millones y 365 días de ejecución. Tres años después ya había sido renegociado por 6.390 millones. En 2026 se agregó una modificación por otros 592,8 millones. Y la fecha de finalización quedó proyectada para el 11 de octubre de 2027.
Una obra de menos de 10 kilómetros, concebida inicialmente para un año, terminaría recorriendo casi seis años de expedientes antes de llegar a destino. (www.REALPOLITIK.com.ar)