Micaela Sabater, estudiante de Psicología de la Universidad de Buenos Aires (UBA), dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) en la previa de la movilización convocada al Congreso para reclamar el cumplimiento de la ley de financiamiento universitario. La entrevistada destacó la organización estudiantil y sostuvo que las protestas expresan un descontento que excede el ámbito educativo. “Está empezando a caldear algo por abajo que es esta antesala de la gran movilización de mañana donde los estudiantes nos estamos poniendo de pie”, afirmó.
Sabater explicó que las asambleas, las tomas y las vigilias en distintas facultades forman parte de una estrategia para fortalecer la convocatoria. En ese sentido, señaló que el reclamo no se limita a la actualización de los recursos para las universidades, sino que también apunta a las políticas generales del gobierno nacional. “El que desfinancia la educación pública es Milei y que nosotros queremos que se cumpla la ley”, expresó, al cuestionar que la norma no se aplique pese a su aprobación legislativa y a los fallos judiciales favorables a las instituciones educativas.
La estudiante también vinculó la movilización con el tratamiento legislativo del DNU mencionado durante la entrevista y con otras problemáticas que afectan a los jóvenes. En particular, hizo referencia a las dificultades para alquilar y sostener los gastos cotidianos mientras cursan sus carreras. “Es una pelea mucho más grande, es por la aplicación de la ley de financiamiento universitario, pero también queremos tirar abajo este DNU”, remarcó, al plantear que la defensa de la universidad pública está relacionada con la soberanía y las condiciones de vida de los estudiantes.
Al analizar la situación cotidiana en las facultades, Sabater advirtió que la pérdida del poder adquisitivo, el aumento del transporte y los recortes en las becas complican la continuidad de los estudios. Además, cuestionó que los acuerdos sobre el funcionamiento de las universidades no hayan resuelto el deterioro salarial de los trabajadores docentes. “La mayoría de los estudiantes somos trabajadores, trabajamos en distintas áreas y ahí se combina esto también, una pérdida del poder adquisitivo, un aumento del transporte, un recorte de las becas”, describió.
En ese contexto, sostuvo que la precarización laboral de los docentes también repercute directamente en la cursada, debido a las renuncias y a las modificaciones de los horarios disponibles. Para la entrevistada, la combinación de estos factores vuelve cada vez más difícil sostener una carrera universitaria, especialmente para quienes deben trabajar y pagar un alquiler. Sin embargo, destacó la solidaridad entre compañeros como una herramienta para enfrentar las dificultades. “Yo no quiero que ningún compañero empiece a dejar de cursar por esta situación”, señaló al referirse al acompañamiento que se construye en las aulas.
La estudiante consideró que las movilizaciones de distintos sectores sociales pueden confluir en un reclamo común contra las políticas del gobierno. Mencionó las protestas de jubilados, trabajadores, docentes y personas con discapacidad, y planteó la necesidad de coordinar esas demandas. “Hay muchas ganas de rebelarnos. Hay muchas ganas de rebelarnos y estar en las calles”, sostuvo, al describir el clima que percibe entre los estudiantes y otros sectores afectados por la situación económica.
En esa línea, Sabater cuestionó el papel de las conducciones sindicales y reclamó una medida de fuerza de alcance nacional para garantizar una participación masiva. También advirtió que los estudiantes no quieren quedar subordinados a las negociaciones políticas de las autoridades universitarias. “Lo que nosotros no queremos y ya no vamos a hacer más porque ya venimos de cuatro marchas universitarias, esta va a ser la quinta, es ser una base de maniobra de las autoridades que muestran fuerza en las calles para negociar después sus intereses”, afirmó, al marcar diferencias entre los objetivos de los estudiantes y los de otros sectores políticos.
Respecto de la discusión legislativa, Sabater señaló que la atención estará puesta tanto en la participación de los manifestantes como en la conducta de los diputados. Cuestionó a los sectores del radicalismo y del peronismo que, según sostuvo, acompañaron iniciativas del oficialismo, y pidió que el respaldo a la universidad pública se traduzca también en decisiones concretas dentro del recinto. “Los intereses de las autoridades universitarias no son los mismos que los estudiantes”, afirmó, antes de enumerar sus principales reclamos: la recuperación salarial de los docentes, el rechazo al DNU y el fin del ajuste en distintas áreas.
La entrevistada también se refirió a la posibilidad de que se produzcan incidentes durante la jornada y recordó los episodios represivos registrados en movilizaciones anteriores. En ese marco, sostuvo que los estudiantes se organizan para cuidarse mutuamente y defender su derecho a manifestarse. “Yo creo que si va a haber represión, va a haber resistencia porque la resistencia surge cuando lo de abajo no aguantamos más”, expresó. Además, insistió en la necesidad de que los trabajadores puedan sumarse a la protesta una vez finalizada su jornada laboral.
Por último, Sabater destacó la importancia de extender la convocatoria más allá de la Ciudad de Buenos Aires y recuperar las experiencias históricas de movilización social. Tras participar del Encuentro Plurinacional de Mujeres y Disidencias en Córdoba, contó que la fecha de la marcha fue parte de los debates entre representantes de distintas provincias. “Yo creo que mañana el 15 de octubre no va a hacer algo solamente en Capital Federal, sino que va a hacer algo a nivel federal, de todo el país”, afirmó, al convocar a trasladar la protesta a distintas ciudades.
La estudiante concluyó que la movilización es una herramienta fundamental para defender derechos conquistados y enfrentar las políticas que afectan a los sectores populares. En ese sentido, vinculó las demandas universitarias con los reclamos por la discapacidad, los salarios, las condiciones laborales y el acceso a la vivienda. “El único lenguaje que entienden los gobiernos como el de Javier Milei son las calles”, sostuvo, al defender la organización colectiva como vía para expresar el rechazo al ajuste y exigir respuestas del gobierno nacional. (www.REALPOLITIK.com.ar)