Un gabinete contra incendios sin manguera, paredes deterioradas y agua acumulada en el piso. Las fotografías acercadas a REALPOLITIK como registro de las condiciones del instituto de Lomas de Zamora acompañan nuevas denuncias sobre el funcionamiento de los establecimientos del Organismo Provincial de la Niñez y Adolescencia (OPNyA). Por separado, el audio de un trabajador de Virrey del Pino describe agresiones durante la salida de las visitas y una guardia que debió contener el conflicto con escaso personal.
Los señalamientos alcanzan al organismo conducido por Andrea Cáceres, dentro del ministerio de Desarrollo de la Comunidad que encabeza Andrés Larroque. Ambos establecimientos integran el sistema penal juvenil de la provincia gobernada por Axel Kicillof, cuya administración ya recibió cuestionamientos judiciales por las condiciones de alojamiento en Lomas.
Según denunciaron trabajadores de Lomas de Zamora a este medio, hay turnos nocturnos cubiertos por apenas uno o dos asistentes de minoridad para grupos de entre 19 y 23 jóvenes. Sobre un episodio semitrágico recientemente ocurrido en el establecimiento, fuentes aseguraron que había solamente dos trabajadores para 19 adolescentes y que el director, Marcelo Pombo, se presentó recién después de 48 horas.
“El personal es poco”, advirtieron, y agregaron que la institución “se cae a pedazos”. También denunciaron presencia de cucarachas en la cocina y deficiencias en los elementos de protección contra incendios.
Las imágenes aportadas muestran un gabinete rojo conectado a una cañería, sin manguera en su interior, además de sectores con pintura desprendida, deterioro en puertas y acumulación de agua junto a bolsas de residuos. La denuncia incluye, además, matafuegos vencidos.
El reclamo también comprende las condiciones laborales: cuestionan el régimen de doce horas de trabajo por 36 de descanso, el valor de las horas extra y presuntas demoras en los pagos. Las fuentes mencionaron diferencias entre las sumas abonadas a personal incorporado por módulos en Nogués y las que perciben trabajadores de otros dispositivos.
Lomas cuenta, además, con un antecedente judicial concreto. Según publicó REALPOLITIK, el 29 de junio la jueza Marta Elba Pascual intimó a las autoridades del instituto y del OPNyA a corregir deficiencias de alimentación, calefacción, higiene y atención sanitaria. La resolución describió condiciones que configuraban un “trato cruel, inhumano y degradante” y reiteró la prohibición de nuevos ingresos.



El segundo episodio denunciado en las últimas horas corresponde a Virrey del Pino. En un audio acercado a REALPOLITIK, un trabajador cuenta que se produjo una violenta pelea en el salón de usos múltiples cuando las visitas comenzaban a retirarse. Según su relato, cerró el acceso a ese sector, pero los familiares todavía permanecían dentro del establecimiento.
“Se me vinieron todos encima a quererme sacar la llave. Yo no les entregué la llave”, relata. A continuación describe las agresiones: “Me empujaron, me escupieron, me putearon, me amenazaron”.
El trabajador sostiene que intentó impedir el avance por un pasillo y que hubo forcejeos en las puertas. En ese contexto, un compañero retiró el candado de la escuela y lo colocó en otra puerta para bloquear el paso. Finalmente, cuenta que debió encerrarse en el sector de dirección para resguardarse.
“Era mi compañera nueva que entró hace un mes y yo. No había nadie”, afirma sobre el personal disponible en el lugar. Y agrega: “La autoridad máxima era el jefe de guardia. Había un solo jefe de guardia para los tres módulos”.
El relato se suma a antecedentes que este medio viene publicando sobre otros dispositivos, entre ellos las denuncias de trabajadores de Pablo Nogués por violencia, presunta circulación de armas blancas e ingreso de drogas desde el exterior. En aquella cobertura también se describió el rechazo de empleados a cubrir horas extra por temor a las condiciones de seguridad.
Las nuevas denuncias vuelven a concentrar los cuestionamientos en decisiones de gestión: la cantidad de trabajadores asignados a cada guardia, el mantenimiento de los edificios y la disponibilidad de elementos para responder a una emergencia. Son aspectos que dependen de las direcciones de los establecimientos y de la conducción del OPNyA, bajo la responsabilidad política de Cáceres y Larroque. (www.REALPOLITIK.com.ar)