El humor social y la percepción económica en la capital bonaerense atraviesan un período de tensiones profundas que impactan de manera directa sobre la evaluación de la gestión local. De acuerdo con la última encuesta general de DC Consultores, realizada en la ciudad de La Plata entre el 6 y el 9 de octubre sobre un muestreo de 1.136 casos efectivos a través de dispositivos móviles, el estado de ánimo de los platenses refleja un escenario de marcado desgaste cotidiano. Al ser consultados sobre su estado de ánimo actual, el 38,7 por ciento de los ciudadanos manifiesta sentirse preocupado y un 28,1 por ciento se declara cansado, frente a apenas un 17,2 por ciento que afirma estar tranquilo y un 8,6 por ciento que se posiciona bajo el signo del enojo.
Esta coyuntura anímica se traduce en demandas muy precisas hacia la dirigencia, donde las principales expectativas colectivas giran en torno a los conceptos de seguridad, orden urbano, estabilidad y crecimiento laboral, mientras que los temores más agudos de la comunidad se concentran firmemente en la inseguridad, la corrupción y el regreso de estructuras políticas tradicionales.
El núcleo del informe, titulado "Sacá el freno de mano, Julio. Cuesta emprender en La Plata" pone de relieve las severas dificultades que enfrentan los proyectos independientes y la actividad comercial bajo la administración del intendente Julio Alak. El diagnóstico vecinal respecto a la contraprestación de los tributos locales es sumamente crítico, dado que el 49,7 por ciento de los encuestados sostiene de manera categórica que las tasas municipales operan bajo un fin netamente recaudatorio y que la ciudad se encuentra peor, mientras que un 34,3 por ciento observa que solo se mantiene lo básico y apenas un 16,0 por ciento percibe mejoras tangibles en el entramado urbano.
Al indagar específicamente sobre los principales obstáculos para emprender en La Plata, los costos vinculados a alquileres y servicios públicos encabezan las respuestas con el 33,1 por ciento, seguidos muy de cerca por las complejidades del propio municipio a través de tasas, costos y trámites de habilitación con el 22,9 por ciento, y la presión impositiva o cargas laborales de carácter provincial con el 19,5 por ciento.
Ante un escenario donde el municipio es percibido en una situación de déficit financiero, la ciudadanía platense rechaza mayoritariamente las recetas tradicionales de endeudamiento o subas tributarias e inclina sus preferencias hacia reformas estructurales de corte austero. En este sentido, el 35,1 por ciento de los consultados afirma que la salida obligada para la comuna consiste en recortar de manera directa la estructura política mediante la aplicación de la motosierra al gasto municipal, en tanto que un 32,6 por ciento aboga por el diseño de políticas atractivas para radicar inversiones privadas y un 22,8 por ciento cree que las autoridades actuales carecen de ideas innovadoras y terminarán aplicando el viejo manual de echar culpas ajenas y contraer deudas.
En consonancia con este reclamo de desasfixia comercial, la sociedad identifica al sector privado y las empresas como el verdadero motor capaz de generar desarrollo y recursos genuinos para la localidad con el 29,1 por ciento de las menciones, superando ampliamente a los partidos políticos tradicionales, las organizaciones sociales o las pymes aisladas.
El mapa de representación política local y provincial muestra niveles de aprobación esquivos para los gobernantes en ejercicio y una marcada brecha de comunicación entre los legisladores y los vecinos de los barrios. La gestión del intendente Julio Alak frente al flagelo de la inseguridad recibe una calificación sumamente baja por parte de la comunidad, obteniendo una nota promedio de apenas 3,7 puntos sobre una escala del 1 al 10. Asimismo, el viaje oficial del jefe comunal hacia la República Popular China despierta un fuerte escepticismo entre los platenses, puesto que el 50,4 por ciento de los encuestados afirma de antemano que la travesía no traerá absolutamente nada concreto y representará puro circo institucional, frente a un 30,5 por ciento que evalúa que traerá algún avance menor que no logrará impulsar el desarrollo de la región.
Por su parte, la figura del gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, cosecha valoraciones polarizadas pero de tinte mayoritariamente crítico, concentrando un 34,4 por ciento de impugnaciones ligadas a la inoperancia o ineficiencia de gestión y un 24,1 por ciento asociadas al rechazo político o ideológico, logrando retener un 41,5 por ciento de menciones de carácter positivo enfocadas en el liderazgo institucional.
Sin embargo, el dato institucional más llamativo del estudio de opinión pública radica en el profundo bache de representatividad que arrastra el Poder Legislativo local. Ante la requisitoria explícita de nombrar al menos a un integrante del Concejo Deliberante de La Plata, un abrumador 76,7 por ciento de los ciudadanos consultados confiesa de forma directa no tener la menor idea, no conocerlos o no recordar el nombre de ningún concejal de la ciudad. Dentro del magro porcentaje de la población que logra identificar a algún legislador, los nombres más repetidos de manera espontánea por los vecinos corresponden a figuras como G. Álvarez con el 10,1 por ciento, M. Galland con el 6,3 por ciento y N. Morzone con el 4,4 por ciento de las menciones.
Las tendencias de cara al futuro político de la capital de la provincia de Buenos Aires exponen un panorama sumamente adverso para las aspiraciones de continuidad de la actual conducción municipal. Al auditar la postura del electorado respecto a una eventual postulación de la intendencia, un contundente 55,6 por ciento de los platenses asegura de manera firme que jamás votaría por Julio Alak bajo ninguna circunstancia, sin importar la composición de las listas opositoras; mientras que un 24,1 por ciento se inclina por la continuidad de la estructura del peronismo pero bajo el liderazgo de una figura de recambio, y solo un 20,3 por ciento avala de forma cerrada la continuidad directa del actual jefe comunal.
Finalmente, las preferencias partidarias por espacios políticos de cara a las próximas elecciones legislativas confirman la consolidación de un polo opositor de centro-derecha en el distrito platense. Una eventual alianza unificada entre las estructuras de La Libertad Avanza y el Pro lidera de forma cómoda la intención de voto con el 33,1 por ciento de los respaldos, seguida de cerca por el bloque del Peronismo y el Kirchnerismo que logra retener un 28,6 por ciento de adhesiones. En un plano de menor competitividad electoral directa aparecen el Frente de Centro Derecha con el 20,7 por ciento, la Unión Cívica Radical con el 4,0 por ciento, los partidos de Izquierda con el 3,8 por ciento y un bloque de ciudadanos indecisos que representa el 8,2 por cientode la muestra total, estructurando un tablero donde las fuerzas de corte reformador y liberal marchan con ventaja frente a un oficialismo debilitado por los reclamos de infraestructura y gestión productiva. (www.REALPOLITIK.com.ar)