Lunes 19 de octubre de 2026

Investigaciones

Violencia de género en Mendoza

Caso D’Agostino: el audio que compromete al entorno judicial de Alfredo Cornejo

19/10/26 | Un empresario vinculó la violencia atribuida al exfuncionario con un cargo frustrado. La grabación llegó a la causa y la fiscalía ordenó citarlo.


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Durante una década, Marcelo D’Agostino fue el hombre de confianza de Alfredo Cornejo para relacionarse con la Justicia de Mendoza. Llegó a la subsecretaría de Justicia en 2015, continuó durante el gobierno de Rodolfo Suarez y permaneció con el regreso de Cornejo a la gobernación. Intervino en reformas judiciales, integró el Consejo de la Magistratura y ocupó un lugar estratégico en el vínculo del Ejecutivo con jueces y fiscales.

El 10 de abril de 2026, su expareja lo denunció por abuso sexual, agresiones físicas, amenazas y otras formas de violencia de género. Ese mismo día presentó su renuncia. La denuncia describe hechos ocurridos durante la relación y un hostigamiento que habría continuado después de la separación, con el presunto uso de contactos políticos y judiciales como mecanismo de intimidación. D’Agostino rechazó las acusaciones. Posteriormente fue imputado por coacciones en contexto de violencia de género y tenencia ilegal de un arma; la acusación por abuso sexual siguió sujeta a investigación.

En esa causa, que se encuentra bajo secreto de sumario, aparece una conversación que incorpora un elemento distinto: lo que un empresario decía conocer sobre la conducta del exfuncionario y la consecuencia que le atribuía dentro del esquema de cargos judiciales. El interlocutor es Flavio Kristich, quien, según la transcripción presentada por la querella, afirmó: “Es más, no ocupó el lugar de Gullé porque es un violento”, en referencia a Alejandro Gullé, procurador General de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza.

Fuentes judiciales que accedieron a la presentación dejaron trascender una grabación de una hora, cuatro minutos y 37 segundos que transcribe los pasajes considerados pertinentes por la parte acusadora. La conversación habría sido registrada por la propia denunciante durante una reunión en las oficinas de la firma del empresario. Su identidad se mantiene en reserva.


El empresario Flavio Kristich.

“Lo sabe Mendoza entera”

Según trascendió de fuentes judiciales, la frase sobre Alejandro Gullé, procurador general de Mendoza y jefe del ministerio Público Fiscal, surge cuando la mujer explica que su denuncia contra su expareja comenzó a involucrar cuestiones del funcionamiento político y judicial de la provincia.

Kristich interviene: “Aún sin ser de la familia judicial…”. Ella responde: “Claro, lo sabés”. El empresario continúa: “…te enterás del boludo este que es un violento. Es más, no ocupó el lugar de Gullé porque es un violento”.

El pasaje tiene peso institucional por lo que atribuye: que la violencia señalada a D’Agostino habría sido un impedimento para acceder al lugar ocupado por el procurador. La transcripción no precisa cuándo habría ocurrido esa posibilidad ni identifica una postulación formal o a quienes habrían tomado la decisión. 

Más adelante, el empresario vuelve sobre el asunto: “El flaco es un violento” y “Lo sabe Mendoza entera”. En otro tramo explica su proximidad con el ámbito judicial: “Mi mujer es abogada, trabaja en el Poder Judicial. Todos sabían que…”. La intervención queda interrumpida por la denunciante y así está consignada en el escrito, sin completar su sentido.

También introduce por iniciativa propia una referencia a otras situaciones: “Aparte no es tu caso no más, me parece”. La mujer le responde que habría más casos. La conversación no permite establecer cuántos, quiénes estarían involucradas ni si existían denuncias formales.

Según fuentes judiciales interiorizadas en el caso, la querella utiliza esos pasajes para sostener que las conductas atribuidas al exfuncionario eran conocidas antes de la presentación penal. Pero dejan una precisión relevante: Kristich no aparece como testigo presencial de las agresiones denunciadas. Su conocimiento, según el escrito, provendría de comentarios que circulaban en el ambiente judicial.

La propuesta de un “pacto” y el ofrecimiento de hablar con Gullé

El registro incluye otro intercambio. Después de que la mujer relata amenazas y el temor que le provocaba el poder que su expareja decía ejercer sobre organismos públicos, Kristich introduce la posibilidad de un acuerdo.

“Yo soy naturalmente un conciliador de todas las situaciones de mi vida”, señala, antes de preguntar: “¿No tenés forma de cerrar un pacto hoy?”.

La respuesta es directa: “No, porque es violencia de género”.

El diálogo continuaría con comentarios del empresario sobre las dificultades que afrontaría D’Agostino para evitar las consecuencias de la denuncia. No se detallan condiciones, contraprestaciones ni una propuesta transmitida en nombre del exfuncionario. Tampoco surgiría de ese pasaje, según supo este medio, que se hubiera concretado un acuerdo.

A lo largo de la reunión, Kristich ofrece además hablar con el procurador. “¿Querés que hable con Gullé?”, pregunta en una oportunidad. En otra explica: “Con Gullé hablo muy bien porque lo conozco del barrio, lo conozco un montón de la vida”. Hacia el final vuelve sobre esa posibilidad: “Si no te molesta, le voy a tirar la lengua a… a Gullé”.

El gobernador también aparece mencionado expresamente. La denunciante sostiene que D’Agostino conserva protección por el costo político que el caso podría tener para Alfredo Cornejo. Kristich no acompaña todas sus interpretaciones: en distintos momentos defiende la imagen que tiene de Gullé, discute la idea de una Justicia enteramente subordinada y plantea que, a su entender, al exfuncionario podrían “soltarle la mano”. El contrapunto permite leer la conversación completa sin presentar al empresario como adherente a cada acusación formulada por la mujer. 

El vínculo político documentado, en cambio, es concreto: D’Agostino se mantuvo durante años en una función central para la política judicial del cornejismo. Incluso participó, como subsecretario, de la audiencia pública para la designación de Gullé en 2016, según informó entonces el propio gobierno provincial. La conversación vuelve sobre nombres que integraron ese mismo circuito institucional..


Alejandro Gullé.

La fiscalía ordenó citar al empresario

El audio tuvo una respuesta dentro de la causa. Según pudo saber REALPOLITIK, la fiscal Valeria Bottini dispuso: “Téngase presente la conversación mantenida por la denunciante con el señor Flavio Kristich. Atento al contenido de lo informado, cítese al nombrado a prestar declaración testimonial”. También ordenó que por secretaría se fijaran el día y la hora.

La defensa de D’Agostino también se pronunció sobre el material. En un escrito posterior sostuvo que la conversación no demostraba una intervención del exfuncionario en la interrupción del vínculo laboral entre la denunciante y la empresa. Cuestionó, además, las afirmaciones de la mujer sobre el funcionamiento de la causa y pidió que fueran consideradas por los peritos.

En el punto laboral, la propia presentación de la querella reconoce un límite: Kristich explica que debía suspender el trabajo que la denunciante realizaba para su empresa por dificultades financieras, elogia su desempeño y manifiesta su intención de volver a contratarla. El escrito aclara que no pretende utilizar el registro para probar una relación entre esa decisión y la denuncia penal.

El contenido que abre una línea propia es otro: las afirmaciones del empresario sobre antecedentes de violencia, su referencia a un cargo judicial frustrado y su ofrecimiento de acceso al jefe de los fiscales. Todo ello quedó incorporado a una causa que investiga a quien durante diez años fue una pieza central de la relación de Cornejo con los tribunales.

La citación de Kristich abre la posibilidad de precisar de dónde obtuvo esa información, desde cuándo la conocía y en qué se apoyó para vincularla con el lugar de Gullé. Son datos que pueden esclarecer cuánto de lo que se decía en privado sobre el exsubsecretario era conocido dentro del sistema judicial que ahora debe investigarlo. (www.REALPOLITIK.com.ar)

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