Durante nueve años compartieron una relación sentimental, una hija y hasta las mañanas frente a los micrófonos de una conocida radio de La Plata. Cuando decidieron separarse, en 2021, Agustín Raimondo y Florencia Mascioli continuaron trabajando juntos y compartiendo los fines de semana para que su pequeña hija sintiera lo menos posible la ruptura. Sin embargo, aquella relación que parecía haber sobrevivido al final de la pareja cambió durante 2022, cuando el empresario de medios platense se enamoró de una persona del mismo sexo y le confesó a su exmujer que era bisexual. Lo que vino después fue una sucesión de denuncias judiciales, años sin poder ver a su hija y una detención que ya lleva doce meses.
La pareja se había formado en 2012 y durante casi una década convivieron tanto la vida familiar como la actividad periodística. En 2018 nació su hija y, tres años después, decidieron separarse. “Tenían discusiones como las que vive cualquier pareja común y, cuando se hicieron más frecuentes y sentían que la relación no remontaba, decidieron ponerle punto final”, contó a diario HOY una amiga de ambos. La ruptura fue de común acuerdo y, lejos de convertirse inmediatamente en un conflicto, continuaron compartiendo actividades familiares. Raimondo pasaba a buscar los sábados a Mascioli y a la pequeña para pasar el fin de semana juntos. Los lunes regresaban a la radio y después cada uno continuaba con su vida. Incluso evaluaron una reconciliación hacia fines de 2021, aunque finalmente decidieron seguir caminos separados.
En febrero de 2022, Raimondo conoció a un joven del que se enamoró profundamente. El empresario se reconocía bisexual desde antes de conocer a Mascioli, pero nunca se lo había contado.
“Una vez le pregunté por qué no se lo había blanqueado y me dijo que, como ella era muy celosa, tenía miedo de cómo iba a reaccionar”, recordó la amiga. En abril comenzó a convivir varios días a la semana con su nueva pareja, en la misma vivienda donde recibía a su hija. Meses después, Mascioli empezó a preguntarle por aquel hombre del que hablaba la niña. En agosto, Raimondo le confirmó que estaba nuevamente de novio y posteriormente le reveló que su pareja era esa persona que vivía con él. Para su entorno, ese momento marcó un antes y un después en la relación.
Los conflictos también se trasladaron al trabajo. Según la reconstrucción familiar, en junio de ese año, Raimondo le propuso a Mascioli reducir su jornada radial de cinco a dos horas, conservando el mismo salario, para evitar que las diferencias personales siguieran mezclándose con la actividad profesional.
Ella pidió continuar compartiendo el programa y finalmente, el viernes 30 de septiembre de 2022, dejó la emisora por decisión propia, despidiéndose públicamente con un mensaje de agradecimiento por los años compartidos. Apenas dos días después, el domingo 2 de octubre, denunció por presunto abuso sexual contra su hija a la pareja de Raimondo.
Aproximadamente un mes más tarde, presentó una acusación similar contra el propio empresario. Desde entonces, el vínculo entre padre e hija comenzó a quedar atravesado por restricciones y decisiones judiciales.
Las siete denuncias de abuso que la familia considera falsas y los dos archivos de la causa
Lo que siguió fue una sucesión de acusaciones por presunto abuso sexual que, según la familia paterna, alcanzaron a siete personas y terminaron frustrando cada intento de contacto con la pequeña. Mónica Belcastro, madre de Agustín Raimondo, contó al diario HOY que ella y su esposo recibieron medidas perimetrales después de concurrir en dos oportunidades al jardín para ver a su nieta. Sin embargo, hacia fines de 2022 ocurrió una situación que consideran especialmente llamativa: Mascioli habría manifestado ante la jueza de Familia María del Rosario Rocca que, si le permitían pasar las fiestas en Tres Arroyos con su hija, estaba dispuesta a levantar las restricciones contra los abuelos. Según la mujer, esa manifestación quedó asentada en el expediente. La magistrada finalmente levantó las medidas y otorgó un régimen de visitas, pero antes de regresar a La Plata, Mascioli denunció por presunto abuso sexual a ambos abuelos, lo que volvió a impedir el contacto.
La situación se repitió meses después, cuando Lucas, hermano de Raimondo, decidió llevarle regalos de cumpleaños a su sobrina hasta la puerta del jardín. Para evitar cualquier inconveniente, la familia le pidió a un amigo en común de ambos padres que lo acompañara y filmara lo ocurrido. Sin embargo, según relató la abuela, quien terminó denunciado por presunto abuso fue precisamente ese amigo. Para entonces, la investigación contra Raimondo había tenido una primera evaluación preliminar de la niña que, de acuerdo con su entorno y la resolución a la que este diario tuvo acceso, no aportó elementos incriminatorios.
En medio de ese escenario, una resolución de Cámara abrió la posibilidad de avanzar con la revinculación entre padre e hija, condicionada a un informe profesional favorable o al archivo de la investigación penal, según cuál de esas circunstancias ocurriera primero. Se realizó entonces un sorteo entre dos psicólogas y resultó designada la profesional propuesta por Raimondo, perteneciente a un reconocido espacio especializado en revinculaciones familiares. La especialista mantuvo un primer encuentro con Mascioli y la niña y, posteriormente, recibió a la pequeña de manera individual. Según la familia, ese día la madre llegó acompañada por su abogado. Al día siguiente, la psicóloga también fue denunciada por presunto abuso sexual, por lo que quedó apartada del proceso y debió designarse a otra profesional.
La niña atravesó posteriormente una segunda evaluación preliminar que, según la familia paterna, tampoco aportó elementos contra Raimondo. La investigación se archivó y comenzó un nuevo proceso de revinculación. Pero Mascioli realizó otra presentación judicial, incorporó grabaciones y sumó una acusación contra una figura política que ocupó un lugar central en La Plata durante la última década. De esa manera, las denuncias por presunto abuso se habían extendido a la entonces pareja del empresario, al propio Raimondo, a los dos abuelos paternos, a un amigo de la familia, a una psicóloga y a un dirigente político.
La nueva presentación permitió reabrir en noviembre de 2023 la investigación y someter los audios y videos aportados por Mascioli a peritajes. Sin embargo, según consta en el informe pericial al que tuvo acceso diario HOY, las conclusiones resultaron contundentes respecto de la influencia de las preguntas maternas sobre la niña. La especialista Silvina Laura Catera advirtió que los reiterados audios grabados por la madre, bajo una supuesta finalidad investigativa, habían aumentado el potencial de sugestionabilidad de la menor.
En ese sentido, señaló que era evidente que la acción materna transmitía mediante sus preguntas “sólo una idea, solo una hipótesis posible”, e incluso planteó la existencia de un intento de inducir un comportamiento que la propia niña terminaba rechazando y que le provocaba enojo. En sus conclusiones, la perito sostuvo que “las constancias investigativas desarrolladas de los hechos que se han denunciado, no acreditan la suficiencia que merece este tipo penal” y desaconsejó volver a entrevistar a la pequeña para evitar una victimización secundaria.
Con estos antecedentes, Raimondo consiguió durante 2024 una resolución favorable de Cámara para avanzar con la revinculación con su hija. Sin embargo, pese al archivo previo de la causa y las distintas intervenciones judiciales, el reencuentro nunca llegó a concretarse.
En mayo de 2026, luego de una pericia psicológica y psiquiátrica realizada a ambos progenitores a mediados del año anterior, la causa por presunto abuso sexual terminó siendo archivada por segunda vez. Uno de los aspectos más relevantes que surge de la evaluación practicada a Florencia Mascioli, cuyo contenido podría aportar elementos para comprender la escalada del conflicto judicial con Raimondo.
Según el documento pericial al que le dio acceso la familia de Raimondo al diario HOY, la profesional describió en la madre de la niña “una personalidad que quiere llamar la atención” y que, ante situaciones de frustración o tensión emocional, “es proclive a volcar sus impulsos hostiles al mundo circundante, negando aspectos evidentes”. Se trata de una conclusión incorporada a la investigación por presunto abuso que adquiere relevancia frente a la sucesión de acusaciones judiciales que, según la familia paterna, impidieron durante años la revinculación entre Agustín y su hija.
“El daño psicológico la que más lo sufre es mi nieta, que hace cuatro años y medio, o sea la mitad de su vida, no la pasó con su papá, sus abuelos y sus tíos, por siete falsas denuncias que ya lo investigaron dos fiscales, que terminaron archivando la causa. El daño también lo sufrimos nosotros y ni te cuento Agustín, a quien le quitó a su hija, su libertad y hasta se metió con sus medios en algo que por ahora no quiero profundizar y es muy grave”, expresó Mónica Belcastro en diálogo con diario HOY, al cuestionar las consecuencias que, según su familia, tuvo esta sucesión de denuncias.
De un intento de ver a su hija a una prisión preventiva
La situación volvió a tensarse durante 2025, cuando Raimondo viajó junto a su madre hasta Tres Arroyos para intentar ver a su hija a la salida del colegio y entregarle su peluche favorito. Según su familia, lo hizo después de conversar con una profesional vinculada al tratamiento de la menor y sin tener vigente una prohibición de contacto ni una medida perimetral. La última cautelar había sido dictada en el fuero de Familia, el 28 de noviembre de 2023 con una duración de 90 días que jamás fue renovada. Ante la negativa de Mascioli con dos policías presentes que le confirmaron a la locutora y periodista este último dato, ambos se retiraron sin concretar el encuentro.
Posteriormente, ya en la ciudad de La Plata nuevamente, el empresario respondió en redes sociales a publicaciones de la por entonces abogada de Familia de su expareja, lo que generó repercusión en algunos medios. “Ella lo acusaba de cosas que no eran ciertas y Agustín se defendió con pruebas en las redes sociales en un país con libertad de expresión”, expresó su madre al diario HOY, y agregó que “lo llamativo es que un periodista termine preso por expresarse libremente y defenderse en un medio público como lo son las redes sociales, frente a miles de testigos leyendo esas publicaciones”.
El viaje a Tres Arroyos -a pesar que ya no había perimetral- y el posterior cruce en redes sociales con la abogada de Mascioli fueron los episodios que precedieron a la decisión judicial de dictarle prisión preventiva a Raimondo, bajo el argumento de un supuesto riesgo de entorpecimiento de la investigación. Sin embargo, la detención no se produjo por las denuncias de abuso, sino en el marco de otra causa iniciada por su expareja.
En ese expediente, Mascioli lo acusa de haberle provocado lesiones graves por daño psicológico mediante presuntos maltratos verbales, principalmente en el ámbito laboral, aunque también durante la relación personal. La carátula se apoya únicamente en una pericia que identificó un supuesto “daño psicológico moderado”, cuya entidad y vinculación con los hechos denunciados serán discutidas durante el juicio.
La familia del empresario cuestiona que esa evaluación se haya realizado un año después de iniciada la disputa judicial y destaca que Mascioli continuó desarrollando una intensa actividad profesional. Según su entorno, cuando dejó los medios de Raimondo, trabajó como periodista y locutora en distintas radios, realizó tareas de ceremonial en la Gobernación bonaerense y eventos privados, se desempeñó en un portal de noticias y dictó clases universitarias.
La gran mayoría de esos trabajos los conserva en la actualidad. También en 2022 reconstruyó su vida sentimental y posteriormente se radicó en Tres Arroyos, donde formó una nueva pareja en 2024. Todo esto echaría por tierra que esté afectada por un daño psicológico.
Por su parte, Raimondo permanece detenido desde hace aproximadamente un año bajo una prisión preventiva fundada en un supuesto riesgo de entorpecimiento de la investigación. Recientemente, la Sala III del Tribunal de Casación Penal bonaerense le concedió el arresto domiciliario al considerar que no resultaba necesario mantenerlo en una unidad penitenciaria. Sin embargo, la resolución fue recurrida y todavía no se hizo efectiva.
En la causa por presunto abuso sexual, Raimondo estuvo representado durante la totalidad del proceso por el abogado Marcelo Peña, quien consiguió los dos archivos de la investigación. El letrado también asumió inicialmente su defensa en el expediente por presuntas lesiones graves, aunque en el tramo final, y luego de diferencias con la jueza interviniente, para evitar que esto afecte la parcialidad del juicio, fue reemplazado por la defensora María Elena Bouchoux, quien estará a cargo de su representación en el juicio oral.
Este martes 20 de octubre comenzará el juicio oral que deberá determinar la responsabilidad penal de Raimondo por las lesiones graves por supuestos daños psicológicos denunciadas por Mascioli. El empresario llegará a esa instancia privado de su libertad y sin haber logrado recuperar el contacto con su hija.
Su familia sostiene que el deterioro de la relación y la sucesión de denuncias comenzaron después de que él revelara su bisexualidad y decidiera construir una nueva vida sentimental con otro hombre. Es la versión que su entorno busca hacer pública a través del diario HOY, frente a una historia que, aseguran, hasta ahora fue difundida principalmente desde la perspectiva de su expareja. La Justicia deberá resolver la acusación penal, mientras permanece pendiente una cuestión que atraviesa todo el conflicto: la posibilidad de que padre e hija vuelvan a encontrarse. (www.REALPOLITIK.com.ar)