El economista Fabián Medina conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre la alarmante situación del mercado de trabajo en la Argentina, desmintió la supuesta creación genuina de puestos y alertó sobre el crecimiento exponencial de la informalidad, que trepó al 45 por ciento. Durante la entrevista, el especialista detalló cómo las políticas de Javier Milei empujaron a miles de trabajadores a la precarización y profundizaron la recesión económica.
"Nos quieren hacer creer que se generaron nuevos puestos, pero lo que pasó es que mutaron de trabajadores en blanco a trabajadores en negro. De un escenario de pospandemia con un 75 por ciento de empleo registrado y 25 por ciento informal, pasamos a un 65-35 y hoy estamos en 54 por ciento registrados y 45 por ciento en negro", señaló Medina al analizar los datos históricos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC.
En ese sentido, explicó que el incremento de la precarización se aceleró tras la flexibilización laboral y las facilidades del DNU 70 para despedir sin indemnización. "Muchos renunciaron para hacerse su propio emprendimiento, otros fueron empujados y otros terminaron echados sabiendo las empresas que no pagarían nada. Esos 10 puntos de diferencia significan 1.700.000 laburantes que perdieron sus derechos", afirmó.
El especialista advirtió además sobre el deterioro del poder adquisitivo y la brutal brecha de ingresos. "Un trabajador en blanco del gremio de comercio cobra 1.400.000 pesos, mientras que uno en negro percibe apenas 706 mil. Pierden obra social, aportes jubilatorios y coberturas esenciales", detalló, al tiempo que cuestionó las estadísticas oficiales sobre el desempleo y la indigencia.
Medina apuntó contra el impacto inflacionario de las tarifas, la suba de los combustibles y el congelamiento salarial en el sector estatal, advirtiendo que la profundización de la depresión económica pone al límite a la sociedad. "La gente está deprimida a nivel personal porque no llega a cubrir comida ni medicamentos. Esto es una chispita para que se arme un gran bolonqui. La calle ya cambió: la gente ya no le teme a las fuerzas de seguridad porque se está muriendo de hambre", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)