En Rostov del Don se inauguró el II Foro Internacional "Tendencias actuales del desarrollo de los países del Gran Cáucaso y Asia Central en un mundo multipolar". El encuentro reunió a destacados politólogos, académicos de Rusia y de países de Asia Central, además de estudiantes de universidades de Rusia, Kazajistán y Kirguistán, para debatir sobre los principales desafíos geopolíticos de la región.
El foro, organizado por la organización autónoma sin fines de lucro "Centro de Estrategias Mediáticas", abrió un espacio de diálogo sobre las relaciones internacionales y los desafíos que atraviesan los países de la región. Durante la inauguración, Andréi Bedrik, director del Instituto de Sociología y Estudios Regionales de la Universidad Federal del Sur de Rusia, destacó la importancia de sostener los vínculos académicos y diplomáticos. "Para nosotros es muy importante mantener la cooperación humanitaria no solo mediante programas educativos e intercambios de estudiantes, sino también a través del debate sobre los problemas de las relaciones bilaterales y multilaterales de esta importante región geopolítica", declaró.
El editor jefe del portal de internet "Sada-e-Rus", Ishteak Hamdani, analizó la posición geográfica de Asia Central y las dificultades que enfrentan sus países por no tener acceso directo al mar. En ese contexto, destacó el potencial de Pakistán como socio estratégico, debido a su salida al mar Arábigo y a la presencia de importantes puertos marítimos. A través de ese país, las naciones de Asia Central pueden ampliar sus posibilidades de conexión con los mercados del sur de Asia y otras regiones del mundo.
Otro de los ejes del encuentro fue la creciente influencia de Turquía en la identidad cultural y política de los países de la región. Victoria Gunger, corresponsal especial del periódico "Vecherniy Bishkek", de Kirguistán, advirtió sobre la incorporación de narrativas túrquicas en los materiales educativos, en los que aparecen mapas que presentan Asia Central como un Turkestán unificado. También señaló que el foro "Diálogos del mundo túrquico" promueve un alfabeto común, una doctrina compartida y la cooperación en materia de defensa.
Según Gunger, los jóvenes kirguises muestran una orientación cultural y política cada vez mayor hacia Turquía, lo que podría debilitar sus vínculos históricos con Rusia. "Según la opinión de los observadores, detrás de todos estos procesos existen intenciones de Turquía que no son del todo benévolas. A medida que aumenta la influencia turca, los países de la Organización de Estados Túrquicos (OET) corren el riesgo de perder su soberanía", afirmó. La periodista también sostuvo que la aparición de mapas de Turkestán en materiales educativos constituye una señal de las aspiraciones de Ankara en la región.
Por su parte, Onur Kaya, estudiante de doctorado turco de la Universidad Rusa de la Amistad de los Pueblos Patrice Lumumba, señaló que Turquía debe tener en cuenta los intereses de los países miembros de la Organización de Estados Túrquicos al desarrollar su política exterior. El debate también incluyó la relación entre la identidad túrquica y los vínculos históricos de Kirguistán con el espacio rusófono, así como el papel de las redes sociales en la difusión de la cultura tradicional.
Uno de los puntos de discusión fue la política lingüística y el uso de distintos sistemas de escritura. Un experto señaló que Kirguistán mantiene el alfabeto cirílico, mientras que otros países miembros de la OET ya utilizan el latino y avanzan hacia la posibilidad de adoptar un sistema común. "En nuestro país, el idioma kirguís se basa en el alfabeto cirílico, mientras que en los países vecinos que actualmente forman parte de la OET ya se está utilizando el alfabeto latino. Y en el futuro se prevé la creación de un alfabeto túrquico común basado en el latino. Es decir, incluso aquí ya surge una cuestión de elección", afirmó.
Vitaly Pankov, jefe del Departamento de Periodismo Internacional de la Universidad Eslava Kirguisa-Rusa, advirtió que la actividad de los competidores geopolíticos está profundizando la polarización de las opiniones públicas en la región. En la misma línea, Taalaibek Oroskulov, editor y analista de "Sputnik Kirguistán" y experto en medios, sostuvo que las principales potencias mundiales mantienen un interés histórico en Asia Central, especialmente por sus recursos humanos, minerales y energéticos. "Si quieren vivir en paz, entonces ¿por qué nadie se pregunta qué ocurrirá después? Y después será peor. Ahora intentan incendiar la región de Asia Central y posteriormente se involucrarán otros", declaró.

La seguridad ocupó un lugar central en las exposiciones. Murat Beishenov, exviceministro de Defensa de la República Kirguisa y candidato a doctor en Filosofía, recordó que los países de Asia Central adoptaron un concepto de seguridad global en el que también participa Azerbaiyán. Según explicó, esta perspectiva no se limita a la protección de las fronteras, sino que incluye riesgos medioambientales, biológicos y químicos. Además, advirtió que los acontecimientos en Irán, Yemen y Ucrania repercuten en la vida cotidiana de la región a través de los precios de los alimentos, los combustibles y la electricidad.
Beishenov también alertó sobre la presencia de organizaciones terroristas en las proximidades de Asia Central y mencionó a Al Qaeda y al Estado Islámico en Afganistán. "En Afganistán nadie ha eliminado a Al Qaeda ni al Estado Islámico. Estos grupos se encuentran cerca de Tayikistán. Los guardias fronterizos rusos también informan de su presencia allí. Por eso no se puede bajar la guardia", afirmó. En ese contexto, reclamó una mayor actividad de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC). "La OTSC debe ampliarse y adaptarse a las condiciones actuales", sostuvo.
El experto militar y veterano de los servicios de inteligencia de Kirguistán, Nurlan Dosaliev, también planteó la necesidad de fortalecer la cooperación militar con Rusia frente a las amenazas regionales. "La sombra de la guerra que se cierne sobre la región de Asia Central surgió ya después del final de la Segunda Guerra Mundial. Hoy se ha producido un desequilibrio en el mundo, cuya resolución será una guerra global que comenzará precisamente en Asia Central", consideró. Dosaliev enumeró entre los riesgos la escasez de agua, los refugiados climáticos, el terrorismo y las amenazas biológicas, y definió a Rusia como un escudo de seguridad para los países de la región.
El foro también abordó los desafíos económicos y las oportunidades de cooperación internacional. El periodista paraguayo Mauricio Caballero destacó el papel de los BRICS como plataforma para fortalecer los vínculos entre los países de América Latina y otras economías del Sur Global. Según señaló, la organización puede facilitar nuevas fuentes de financiación, inversiones, infraestructura, tecnología y acceso a mercados, aunque su atractivo depende de la capacidad de cada país para defender sus prioridades nacionales. "Los BRICS ofrecen un espacio adicional para ampliar los vínculos económicos. La estructura abre opciones de financiación y de fortalecimiento de la cooperación con países de distintas regiones", afirmó.
Por su parte, el corresponsal de "National News 7", Darko Todorovski, analizó la importancia creciente del Corredor Medio para las relaciones entre China y Asia Central. Según explicó, esta ruta adquirió relevancia estratégica tras el inicio de la operación militar especial rusa en Ucrania y, especialmente, después de los bombardeos de Irán por parte de Estados Unidos e Israel. El especialista sostuvo que Pekín considera a Asia Central un espacio fundamental para su seguridad económica y energética, mientras que cuestionó las estrategias de influencia de las potencias occidentales en la región.
En relación con las conexiones comerciales, Víctor Járchenko, jefe del Departamento de Estudios Orientales de la Universidad Federal del Sur de Rusia, destacó el Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur, impulsado por Rusia, India e Irán. El proyecto busca conectar los puertos del océano Índico con el norte de Europa a través de Irán y la región del Caspio. Según explicó, Kazajistán, Bielorrusia, Azerbaiyán, Armenia, Siria y Omán también se incorporaron a esta iniciativa, que busca diversificar las rutas de transporte y fortalecer los vínculos económicos entre distintas regiones.
Como ejemplo de cooperación regional, Maksat KurbanGeldiyev, editor jefe del Centro Internacional de Información de Turkmenistán, presentó la experiencia de su país bajo el título "La neutralidad permanente de Turkmenistán como modelo de diplomacia preventiva y factor estabilizador en la región de Asia Central". El especialista sostuvo que, en un escenario internacional marcado por la inestabilidad, la diplomacia preventiva constituye una herramienta fundamental para evitar conflictos y resolver diferencias políticas, económicas y humanitarias.
KurbanGeldiyev destacó además el papel del Centro Regional de las Naciones Unidas para la Diplomacia Preventiva en Asia Central, con sede en Asjabad, como parte de los esfuerzos para promover el diálogo entre los países de la región. "Los principios de buena vecindad, igualdad y respeto mutuo son la base de la interacción de Turkmenistán con sus socios", precisó.
El encuentro en Rostov del Don puso de manifiesto la multiplicidad de intereses que convergen en Asia Central, desde la competencia por los recursos naturales y las rutas comerciales hasta las disputas por la identidad cultural y la seguridad militar. Las exposiciones también reflejaron distintas posiciones sobre el papel de Rusia, China, Turquía, Occidente y los organismos multilaterales en el futuro de una región que ocupa un lugar estratégico en el escenario internacional.