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Por Luciano Barroso
Francisco Ayala, estudiante de la Universidad Nacional de Cuyo y militante de Izquierda Socialista, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre la toma de la Facultad de Artes y Diseño en reclamo de mayor presupuesto para las universidades públicas. El estudiante advirtió sobre el deterioro de las condiciones de funcionamiento y cuestionó la política del gobierno nacional: “La Universidad de Cuyo, que es una de las universidades más importantes del país, con más historia y trayectoria, se encuentra en la misma situación que se encuentran todas las universidades”.
Ayala describió un escenario crítico para la educación superior y alertó sobre las dificultades que atraviesan los trabajadores docentes. “Con los salarios de los docentes por debajo de la línea pobreza, lo cual hace que muchas y muchos docentes tengan que buscar otro trabajo, dejando algunos de sus cargos en las universidades”, sostuvo. Además, remarcó que los recursos destinados al funcionamiento de las instituciones resultan insuficientes.
En ese sentido, el militante de Izquierda Socialista advirtió sobre la incertidumbre que existe respecto de la continuidad de las actividades académicas: “No sabemos si podrá empezar el año que viene, tal vez, lo que hablábamos con las autoridades de la universidad, hasta fin de año podría llegar a funcionar de manera bastante limitada en un montón de cosas”. Frente a este panorama, explicó que el movimiento estudiantil resolvió impulsar medidas para visibilizar el conflicto.
El entrevistado explicó que la decisión se discutió en la Interfacultades, un espacio de participación estudiantil en el que confluyen representantes de distintas unidades académicas. Según indicó, la iniciativa buscó superar la falta de continuidad de las protestas y promover nuevas acciones en otras instituciones del país. “Nosotros entendemos que es importante que sea un ejemplo que se siga en otros lugares, alentando en diferentes facultades de la misma universidad, pero también a la universidad de todo el país”, afirmó.
Ayala también relató que, después de que el rectorado permaneciera cerrado, los estudiantes se trasladaron a la Facultad de Artes y Diseño para concretar la medida. Si bien inicialmente hubo un acuerdo para permitir la protesta pacífica, denunció que al día siguiente se encontraron con edificios cerrados y dificultades para ingresar. “Hubo toda una situación en donde cerraron las puertas para que no ingresemos y dejaron que los estudiantes dentro no puedan salir”, señaló.
El estudiante cuestionó especialmente la intervención policial dentro de la universidad y sostuvo que se trató de un hecho grave para la autonomía universitaria. “Cayó la policía dentro de la universidad, lo cual es muy grave. No puede, está prohibido. No puede, no puede, es una violación a la autonomía universitaria”, expresó. Según su relato, la situación finalmente se resolvió sin que la protesta derivara en mayores incidentes.
Asimismo, reclamó que las autoridades de la Facultad de Artes y Diseño se pronunciaran públicamente contra la presencia de efectivos policiales. “Nosotros lo que le exigimos es que si ellos no tuvieron nada que ver, repudien públicamente, cosa que lamentablemente todavía no pasó”, manifestó. También denunció un clima de amedrentamiento y afirmó que, cuando los estudiantes intentaron filmar a los patrulleros, fueron increpados.
En relación con los próximos pasos, Ayala explicó que los estudiantes se encontraban recorriendo las aulas para convocar a una clase pública y preparar nuevas medidas de protesta. La iniciativa buscaba ampliar la participación y sostener el reclamo más allá de las tomas. “Estamos en este estado de asamblea permanente, en donde vamos a hacer nuevamente asamblea”, detalló.
El militante también apuntó contra el gobierno de Alfredo Cornejo, al que vinculó con las políticas de ajuste impulsadas por Javier Milei. En ese marco, advirtió que la respuesta oficial ante las protestas será determinante para el desarrollo del conflicto. “Nos están mostrando los dientes, como quien diría, pero no ha pasado a mayores”, sostuvo, al describir la presencia policial y las acciones que, según denunció, buscan desalentar la organización estudiantil.
Ayala insistió en que el reclamo no se limita a una discusión presupuestaria, sino que también exige que el Gobierno nacional cumpla con la legislación de financiamiento universitario. “El gobierno está en total ilegalidad e ilegitimidad, más allá de lo legal, es ilegítimo lo que está haciendo, y es una barbaridad”, afirmó. En esa línea, consideró que el movimiento estudiantil y los docentes deben mantener la presión en las calles para evitar que el deterioro de las instituciones se profundice.
Por último, el entrevistado se refirió a la última marcha universitaria realizada en Mendoza y reconoció que tuvo una convocatoria menor a la de movilizaciones anteriores, aunque destacó la participación de unas 20.000 personas. Según explicó, parte del estudiantado manifestó cansancio ante la falta de continuidad de las protestas, una situación que los impulsores de la toma buscan revertir. “No podemos esperar a tanto, porque todo lo que se retrocede en las universidades, no va a volver automáticamente si cambia el gobierno, y mucho menos va a estar garantizado”, concluyó, al convocar a otras universidades a profundizar las medidas de lucha. (www.REALPOLITIK.com.ar)