Una mujer murió este jueves por la noche en la playa de la nave 6 del Mercado Central de Buenos Aires, después de que un acoplado se desenganchara y la aplastara, según confirmaron a REALPOLITIK trabajadores del lugar. Los pedidos de auxilio recibidos por este medio también describen la presencia de su hijo, que lloraba junto a ella.
El episodio pone bajo cuestionamiento las condiciones de seguridad de las operaciones dentro del predio y los controles de la administración encabezada por Fabián Miguelez, presidente de la Corporación Mercado Central. Trabajadores que pidieron preservar su identidad vincularon lo ocurrido con presuntas irregularidades en las descargas nocturnas y cuestionó la supervisión de las autoridades.
“Son descargas medio ilegales, por la falta de control del presidente Miguelez”, afirmaron fuentes del lugar a este medio. Los señalamientos constituyen una denuncia sobre el funcionamiento del predio, que ya venía siendo objeto de críticas permanentes: la eventual irregularidad de esa operación y su relación con el desprendimiento del acoplado deberán ser determinadas por la investigación.
La responsabilidad política de la conducción abre interrogantes que exigen respuestas urgentes, comenzando por la denunciada demora en la asistencia a la víctima. La administración de Miguelez debe explicar en qué condiciones se realizaba la descarga, quién supervisaba la maniobra y qué medidas de seguridad debían proteger a quienes circulaban por el sector.
Los registros de pedidos de asistencia recibidos por REALPOLITIK reflejan la desesperación en el lugar. “Seguridad, playa de la Nave 6, hay una señora muerta”, advierte una de las voces. A continuación, informa que se desenganchó un acoplado y reclama: “Por favor, manden gente, es un desastre”.
Otra comunicación describe la situación del hijo de la víctima: “Por favor, está el nene, el hijo de la señora llorando”. La misma persona insiste: “Por favor, no vino nadie todavía, no hay nadie acá”.
La fuente que remitió los mensajes aseguró a las 21.41 que la ambulancia acababa de llegar, después de una espera que estimó en aproximadamente media hora. También sostuvo que el servicio se encontraba a menos de 300 metros.
Al cierre de esta publicación, REALPOLITIK no contaba con un parte oficial que identificara a la víctima, detallara la intervención de las autoridades o precisara la situación de su hijo.
La muerte de una mujer dentro de un espacio administrado por la Corporación exige una explicación pública de su conducción. Además de esclarecer por qué se desprendió el acoplado, corresponde establecer si existían condiciones adecuadas para operar y circular por esa playa y si la respuesta de emergencia fue oportuna. La gestión de Miguelez tiene que responder por los controles que estaban vigentes y por su cumplimiento efectivo. (www.REALPOLITIK.com.ar)