Noemí Cruz, coordinadora de la Campaña de Bosques de Greenpeace Argentina, conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre la alarmante situación ambiental y social en el norte de Salta, donde más de tres mil hectáreas de bosque nativo en territorio ancestral wichí están siendo arrasadas mediante maniobras de recategorización de suelos promovidas por el gobierno provincial.
"Estuvimos recorriendo el territorio wichí en la zona de la ruta 86, cerca de Tartagal, donde continúan las tareas de deforestación en las fincas Tonono, Alcoba y Caraguatá. En Tonono documentamos máquinas con cadenas a punto de arrasar un cementerio indígena; los pobladores tuvieron que pedirle a los maquinistas que se desviaran para no pasar por encima de sus tumbas", advirtió Cruz sobre la extrema vulnerabilidad de las más de veinte comunidades afectadas.
La ambientalista explicó que originalmente la zona estaba clasificada como categoría amarilla (uso sustentable sin posibilidad de desmonte) por su alto valor en biodiversidad y por ser hábitat indígena. Sin embargo, denunció que la administración salteña modificó de manera arbitraria el mapa provincial. "El gobierno de Salta creó una nueva categoría no contemplada en la ley Nacional de Bosques, denominada APC (Área de Producción y Conservación), permitiendo desmontes en la cuenca del río Itiyuro. La provincia actúa como cómplice al recategorizar tierras a medida de los empresarios", cuestionó.
En esa línea, remarcó que se están ignorando los relevamientos territoriales del INAI y el derecho ancestral de los pueblos originarios. "Son crímenes que algunos juristas califican de lesa humanidad porque llevan al exterminio silencioso y velado de las comunidades indígenas, que además sufren amenazas de represión militarizada si intentan frenar a las topadoras", subrayó.
Asimismo, Cruz alertó que la secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Salta funciona supeditada al ministerio de la Producción, lo que evidencia la prioridad por el avance de la frontera agropecuaria por encima de la conservación. A este panorama provincial se le suma una creciente preocupación nacional frente a posibles modificaciones normativas en la materia.
Por último, hizo un llamado a sumarse a la iniciativa "República de los Siete Bosques" para frenar los intentos de desregulación ambiental. "Existe una amenaza seria desde el gobierno nacional que pretende destruir la ley de Bosques para que solo queden protegidas las zonas rojas, que representan apenas el 20 por ciento de lo existente. Si eso prospera, todo el resto de los bosques nativos del país podría ser desmontado", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)