Miércoles 28 de octubre de 2026

Política

Encuesta de CELAG

A casi tres años del gobierno de Javier Milei, 7 de cada 10 argentinos ven peor al país

28/10/26 | El 51 de los encuestados afirma que el gobierno está haciendo una mala gestión y el país empeora; otro 18 por ciento cree que los costos sociales son muy altos.


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Por:
Adrián González

La percepción de los ciudadanos respecto al rumbo general de la Nación refleja un marcado clima de insatisfacción y descontento social. De acuerdo con el último informe de CELAG Data, elaborado a partir de 2.000 entrevistas presenciales en todo el territorio nacional entre fines de septiembre y octubre, las sensaciones negativas predominan de forma contundente en la sociedad. Un 69,1 por ciento de los encuestados se inclinó por frases que describen un panorama adverso, destacándose que un 28,5 por ciento afirma que el país está peor que nunca y un 21,9 por ciento califica el presente como incierto y caótico. En contraposición, las posturas optimistas apenas logran consolidar un 30,5 por ciento del total de las respuestas.

 

Este escenario se traduce en una severa reprobación hacia la administración central al cumplirse casi tres años de mandato. La evaluación de la gestión del presidente Javier Milei arroja un índice negativo del 60,7 por ciento, frente a una consideración positiva que se ubica en el 38,7 por ciento. El balance de este periodo muestra un panorama similar, ya que el 69,2 por ciento de la población sostiene que el gobierno actual realiza una mala gestión que empeora al país o que sus mínimos logros conllevan costos sociales excesivamente altos. Por el contrario, un exiguo 7,2 por ciento opina de manera determinante que la conducción oficial es buena y que la realidad nacional mejora.

La urgencia de la cotidianidad económica

El factor económico se erige como el principal vector del malestar ciudadano, impactando directamente en la calidad de vida de las familias argentinas. El 45,4 por ciento de los entrevistados señaló a la situación económica del día a día como el problema más grave que afronta el país, ubicándose muy por encima de otras problemáticas históricas como la inseguridad y la corrupción. Al desagregar las dificultades materiales cotidianas, los ingresos bajos concentran la mayor preocupación con un 37,4 por ciento, seguidos por el elevado costo de los precios generales con un 18,8 por ciento y las tarifas de los servicios básicos con un 18,0 por ciento.

La gravedad de la crisis se manifiesta con claridad en la capacidad de consumo y subsistencia de los hogares. El 89,6 por ciento de los encuestados declaró que se encuentra en una posición de vulnerabilidad financiera, compuesta por un 52,1 por ciento que llega muy justo a fin de mes con un esfuerzo significativo y un 37,5 por ciento que directamente no logra cubrir sus gastos mensuales. Asimismo, la mirada histórica confirma un proceso de regresión en el bienestar material familiar. El 53,5 por ciento de los ciudadanos asegura que su realidad económica actual es peor que la registrada hace diez años, superando ampliamente al 21,8 por ciento que percibe una mejoría respecto al periodo comprendido entre 2015 y 2016.

Atribución de culpas y el rol del Estado

Respecto a las responsabilidades por la crítica situación que atraviesa el país, la opinión pública tiende a concentrar sus reclamos en las políticas de la actual administración. El ajuste implementado por el gobierno de Milei es considerado el principal factor explicativo para el 40,9 por ciento de los argentinos, en tanto que un 30,1 por ciento prefiere interpretarlo como un problema estructural de larga data que administraciones sucesivas no han logrado resolver y un 21,4 por ciento lo atribuye a la herencia recibida de gestiones pasadas. En este marco, las figuras del Poder Ejecutivo sufren un notable desgaste en su valoración pública, reflejado en el 58,2 por ciento de imagen negativa del Presidente y el 50,2 por ciento de desaprobación hacia la secretaria general, Karina Milei, a quien la mitad de los consultados define como una funcionaria corrupta.

Frente al discurso oficial que promueve el achicamiento de las estructuras públicas, la sociedad argentina ratifica una tendencia mayoritaria hacia la intervención estatal como garante social. El 55,2 por ciento de los encuestados manifestó que es necesario contar con un Estado grande y presente que proteja a los sectores más postergados y garantice los derechos fundamentales. Esta postura contrasta con el 41,3 por ciento que respalda los recortes bajo la premisa de que el gasto público excesivo quita libertad y recursos a los ciudadanos. Del mismo modo, el principio de la acción colectiva prevalece en el tejido social, dado que un 63,4 por ciento sostiene que la salida de las crisis solo es posible mediante la ayuda mutua, postergando la visión individualista del sálvese quien pueda que reúne el 35,1 por ciento de adhesión.

Rechazo al rumbo discursivo e institucional

El desgaste del Poder Ejecutivo no solo se manifiesta en la evaluación de sus políticas de gestión, sino también en el impacto simbólico de su narrativa pública. Un contundente 48,0 por ciento de los argentinos manifestó sentir "vergüenza ajena" cada vez que escucha hablar al presidente de la Nación. Entre la minoría que aún sostiene una valoración positiva del mandatario, los componentes de la polarización política histórica conservan un rol determinante: el 59,4 por ciento de sus adherentes argumenta que lo valora principalmente porque "impediría el regreso del kirchnerismo o el peronismo", superando con creces al 37,5 por ciento que afirma apoyarlo porque coincide plenamente con sus ideas económicas o su manera de gobernar.

El relevamiento extendió su análisis hacia la imagen de organismos internacionales e instituciones clave del escenario local y global. El rechazo hacia el Fondo Monetario Internacional (FMI) se mantiene consolidado con un 65,7 por ciento de imagen negativa, una tendencia de desaprobación institucional que en el ámbito interno se traslada de manera directa hacia el Poder Judicial, el cual acumula un 69,2 por ciento de consideraciones desfavorables por parte de la opinión pública. Asimismo, en el plano internacional, el expresidente estadounidense Donald Trump cosecha un fuerte repudio en el plano local, registrando un 66,7 por ciento de valoración negativa entre los ciudadanos locales.

Empate técnico de cara al escenario electoral

A pesar del adverso clima social y del marcado descontento con la coyuntura económica, las preferencias electorales proyectan un escenario de paridad absoluta y disputada de cara al futuro político del país. Ante la hipótesis de una segunda vuelta presidencial que enfrente al oficialismo con la principal fuerza de la oposición, la distancia entre las opciones se disuelve por completo dentro del margen de error estadístico.

De este modo, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, cosecha un 42,7 por ciento de las intenciones de voto frente a un 42,5 por ciento que retiene el presidente Javier Milei. Con apenas dos décimas de diferencia entre ambos competidores, el mapa electoral queda abierto y supeditado a la definición de un decisivo 14,8 por ciento de los encuestados que asegura que no optaría por ninguna de las dos alternativas. Esta paridad describe una foto del presente donde el desgaste de la gestión oficial convive de forma directa con la capacidad del libertario para conservar su núcleo duro, sin que la oposición logre todavía traducir el descontento en una ventaja sustancial fuera del empate técnico. (www.REALPOLITIK.com.ar)

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