De Cadillac 57 a Los Fabulosos Cadillacs pasaron 41 años pero pocos kilómetros de distancia: la orquesta encabezada por Vicentico y Flavio Cianciarulo fue la encargada de inaugurar el fin de semana pasado el ambicioso Arena MDP en Luro y San Juan, sobre lo que durante casi un siglo fue la Tienda Los Gallegos, y a 15 minutos en auto de lo que alguna vez fue Vía Fellini, el pub frente al Cementerio La Loma donde debutaron en enero de 1985.
El microestadio para 4.200 personas que busca consolidarse como epicentro de conciertos masivos de la costa atlántica argentina escogió para su estreno a un grupo que no es marplatense pero guarda una conexión emocional con la ciudad: en la casa de veraneo de la familia Cianciarulo hicieron base el verano del 85 para ensayar y salir a buscar lugares donde poder tocar, algo que finalmente sucedió en un pequeño bar sobre Almafuerte casi Alem. Luego Flavio decidió establecerse en Mar del Plata y fue por ello que la sala principal del Arena MDP lleva su nombre, algo que fue consagrado dos semanas antes de la apertura de la misma.
Con localidades agotadas para la primera función del sábado, fue agregada una segunda en la noche siguiente. Pasadas las 22 horas de la primera velada Los Cadillacs salieron al escenario de la arena emplazada frente a la terminal ferroautomotora de Mar del Plata y los primeros acordes de “El genio del dub” la dieron por inaugurada oficialmente después de “Intro SRF astral”, canción instrumental de Flavio que el grupo utilizaba para iniciar sus conciertos.
A ese inicio le sobrevino una caravana de hits que estremecieron todo el público y por un rato hicieron olvidar el frio casi polar que había invadido el finde marplatense: “Mi novia se cayó en un pozo ciego”, “Manuel Santillán, el León”, “Carmela” y “Demasiada presión” calentaron los músculos tras la espera. Para ese entonces el show ya había tomado un ritmo frenético.
“¡Estamos muy felices de estrenar la sala Flavio Cianciarulo”, arengó Vicentico Fernández Capello en una noche que también fue familiar: además de los hijos de ambos como miembros formales de Los Fabulosos Cadillacs (Florián en la guitarra y Astor en percusiones), también se sumaron otros para canciones como “Vos sabés” y hasta la propia Valeria Bertuccelli en el recitado de “Saco azul”.
Otro momento emocionante fue cuando Flavio desandó su medley en bajo articulando “Post crucifixión” de Pescado Rabioso, “Mañana en el Abasto” de Sumo, “Adiós Nonino” de Astor Piazzolla y el Himno Nacional Argentino.
Para el final, después de la falsa despedida con “El satánico Dr. Cadillac”, llegaron los bises de la mano de “Matador”, “Vasos vacíos” y “Yo no me sentía en tu mesa”. La medianoche ya estaba echando sus primeros trises y Mar del Plata había escrito una nueva historia. (www.REALPOLITIK.com.ar)