El economista y analista de datos de Argentinos por la Educación, Tomás Besada, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre el último informe elaborado en torno a los resultados de las pruebas PISA, poniendo el foco en cómo llegan los jóvenes de 15 años a la mitad de su educación secundaria en términos de tiempo teórico y adquisición de saberes básicos.
Durante la entrevista, Besada detalló la disyuntiva entre calidad e inclusión que atraviesa el sistema y explicó los alcances del Índice de Resultados Escolares. "Nos encontramos con que 19 de cada 100 estudiantes de chicos de 15 años llegan en tiempo y forma en la Argentina, es decir, escolarizados en el tiempo que le corresponde y con los conocimientos mínimos en lectura y matemática", señaló, ubicando al país en un nivel intermedio pero relegado en la comparativa regional frente a naciones como Uruguay y Chile. Asimismo, advirtió que si bien el 97 por ciento de los alumnos se encuentra en la edad teórica correspondiente, el verdadero problema radica en el profundo déficit de aprendizajes con el que finalizan los trayectos escolares.
Consultado sobre los factores que explican este escenario, el especialista destacó que la crisis socioeconómica impacta directamente en las aulas, donde las escuelas suelen cumplir un rol fundamental de contención alimentaria y social. A ello se le suma una marcada interrupción del tiempo escolar derivada del ausentismo estudiantil, los paros docentes, las fallas edilicias y los problemas de infraestructura, factores que provocan que los alumnos pierdan un promedio de 30 días de clases al año sobre el calendario oficial previsto. "Para poder aprender, el ser humano tiene que tener las necesidades básicas satisfechas", reflexionó, señalando que los estragos de la pobreza atentan directamente contra la capacidad de concentración y asimilación de conocimientos.
En este sentido, remarcó la necesidad de contar con sistemas de información más robustos que implementen alertas tempranas y un seguimiento individualizado de cada estudiante, herramientas clave que ya utilizan otros países de la región para monitorear el rendimiento académico de manera anticipada.
Hacia el final, Besada se refirió a las políticas de no repitencia impulsadas en distintas jurisdicciones, señalando que operan de manera indirecta sobre la estadística de tiempo teórico al priorizar que los chicos permanezcan dentro del sistema a costa de sacrificar exigencia académica.
Finalmente, consideró indispensable dar un debate profundo sobre la actualización de la currícula escolar para adaptarla a las demandas del mercado laboral y a los desafíos tecnológicos actuales, priorizando los aprendizajes fundamentales en lengua y matemática sin descuidar el pensamiento crítico y la resolución de problemas. "Hay que empezar a dar una discusión sobre la currícula y ver esa transición de la primaria a la secundaria y ni hablar también de la secundaria al mundo laboral", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)