La violencia escolar en San Nicolás vuelve a poner bajo cuestionamiento a la gestión de Axel Kicillof y Flavia Terigi. Según testimonios de docentes recogidos por REALPOLITIK, un alumno habría exhibido un arma de fuego durante una clase en el Centro de Formación Integral Nro. 1. Las familias denunciaron que no recibieron información de la escuela. Mientras tanto, trabajadores de la educación describen presiones para que los episodios graves no trasciendan.
El hecho habría ocurrido el martes 27 de octubre, en el establecimiento de 25 de Mayo 675. Según versiones locales, los estudiantes permanecieron resguardados durante más de una hora hasta que intervino la Policía. “Nos enteramos por nuestros hijos”, relató una madre.
El señalamiento más grave aparece en los testimonios recibidos por este medio. Una fuente del ámbito educativo aseguró que existe temor a recibir sumarios por hablar. Otra sostuvo que algunas familias no se animan a denunciar por su situación de vulnerabilidad. La acusación es que el silencio se impone sobre una comunidad que necesita protección y respuestas.
El antecedente es inmediato. El 26 de octubre, REALPOLITIK publicó en exclusiva la denuncia sobre un supuesto pedido de borrar videos de la golpiza que sufrió una docente de la secundaria Nro. 5 “Héroes Nicoleños de Malvinas”. La agresión ocurrió el 13 de octubre y la profesora terminó hospitalizada. El material difundido había sido recuperado de un teléfono donde inicialmente también se había eliminado.
Los testimonios sobre el alumno armado vuelven a señalar aquel episodio como ejemplo de una forma de manejar los conflictos: evitar que se conozcan.
Al momento de redactar el presente artículo, este medio no logró acceder a las actuaciones policiales y escolares del ingreso del arma. Esos documentos son centrales para esclarecer lo ocurrido y evaluar la respuesta institucional.
Kicillof y Terigi tienen una responsabilidad política concreta: garantizar seguridad, supervisar las intervenciones y proteger a quienes denuncian. En ese marco, la conducción de la Región Educativa 12 debe explicar qué conocimiento tuvo de ambos episodios y qué medidas adoptó.
Una docente hospitalizada, una denuncia por un arma en clase y testimonios de miedo a hablar colocan a la conducción educativa frente a un problema que no se resuelve administrando el silencio. (www.REALPOLITIK.com.ar)