Lunes 2 de noviembre de 2026

Opinión

Batalla por la dignidad

León XIV en Argentina: llega el humanismo cristiano para frenar a la motosierra

02/11/26 | La llegada del Papa expone la profunda diferencia entre la dignidad del hombre y el experimento deshumanizante del régimen libertario.


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Dentro de pocos días la Argentina será escenario de un choque de placas tectónicas que trasciende la coyuntura política. El próximo domingo tocará suelo argentino un avión del que descenderá un visitante ilustre, el más relevante desde al última visita de Juan Pablo II en 1987.

El desembarco de León XIV promete algo interesante: la confrontación abierta -siempre en tono respetuoso, al menos de su parte- entre dos modelos de mundo irreconciliables. El Humanismo Cristiano, que sitúa a la dignidad de las personas y a la comunidad como el centro de gravedad de la existencia contra el modelo que glorifica al mercado como si fuera Dios. 

En otras palabras, el respeto por el ser humano, contra el experimento -fracasado con Martínez de Hoz y con Menem- que Javier Milei vendió como nuevo. Es una lucha dialéctica que enfrenta a algo que funcionó bien -con otros gobiernos, claro está- contra una verdadera estafa: el experimento que vende libertad pero que degrada al ser humano a ser un mero engranaje descartable al servicio de la macroeconomía.

El hombre como fin frente al hombre como insumo

La llegada del Pontífice se produce en un territorio dinamitado por una matriz ideológica impulsada por un presidente que considera a la solidaridad como un vicio y la crueldad estatal como una virtud. La retórica oficial celebra, con suficiencia de tipos cancheros, el superávit financiero logrado a costa del hambre de los jubilados y de la desfinanciación de las universidades. La presencia de León XIV en este duro momento es clave porque reactiva el postulado fundamental de la Doctrina Social de la Iglesia: la economía debe servir al hombre, y no el hombre a la economía.

La elección de su nombre papal es una declaración de principios. Evoca directamente a León XIII, el redactor de la histórica encíclica Rerum Novarum de 1891, que puso límites a la voracidad del capitalismo salvaje. Frente a un gobierno que cataloga a la justicia social como una "un robo", León -el verdadero, el del Vaticano- llega con los puños llenos de verdades que para el régimen mileista serán incómodas.

El justicialismo como doctrina existencial

Es precisamente en este quiebre histórico donde se comprende la vigencia y la persistencia de la identidad justicialista. No entendida como una mera estructura partidaria o una herramienta electoral, sino como una doctrina existencial y filosófica profundamente arraigada en el ser nacional. El Justicialismo emerge como una traducción política -muy argentina- de la Doctrina Social de la Iglesia: la búsqueda de la comunidad organizada donde el individuo ser realiza con el prójimo, no contra el prójimo.

Esto no es política. Es una filosofía de repuesta a un sistema que puso al dinero en el lugar de Dios. El anarcocapitalismo no surgió como los hongos después de la lluvia. Se nutrió de esa herencia histórica que se niega a concebir a la sociedad como una suma de componentes, para convertirla en competencia salvaje. Claro está, no tiene la decencia de igualar la condicines de partida. No es lo mismo nacer en un hogar con todas las comodidades que en una casa precaria. Los liberales lo saben pero no lo ven como un problema.  

Hoy se llaman libertarios, anarcocapitalistas, minarquistas y de cualquier forma que les permita ocultar lo que son: liberales, como lo fueron los criminales que bombardearon la plaza de Mayo, endeudaron al país y atacaron hasta dejar fuera de combate a la industria nacional. Y no conformes con eso, hicieron desaparecer a una generación entera. En los 90 volvieron para rematar el patrimonio nacional y en 2015 lo hiceron para frenar el proceso de recuperación que se inició en 2002, después de un cuarto de siglo de neoliberalismo -con la excepción de Alfonsín- que terminó en la pesadilla de 2001.

León XIV sintonizará con una fibra íntima de un pueblo que conceptualiza la justicia social como lo que es: un vehículo para escapar de un destino. ¿Quién dijo que la hija de la mucama tiene que ser la mucama de los hijos del patrón? lo que hace que la hija de la mucama sea primera generación de univeritarios en su familia se llama justicia social. Hay que ser malo con ganas para estar en contra del progreso de los de abajo y flojo de razones para convertir en presidente al candidato que hace de su maldad una bandera.

La verdad frente al cinismo liberal

Durante 72 horas, el relato oficialista quedará anulado por la potencia del mensaje papal. No habrá granjas de trolls ni algoritmo capaz de licuar el dolor de los postergados cuando sea expuesto ante las cadenas globales de noticias. Ahí se verá que no existe el "milagro económico" argentino y que el especialista en crecimiento económico con o sin dinero está lejos del Premio Nobel.

Frente a los ojos del mundo, quedará expuesta la profunda inmoralidad del régimen que rinde culto a los mercados mientras condena a la exclusión a millones de trabajadores, jubilados y personas con discapacidad. Quiera Dios que la llegada del Pontífice sirva para que los argentinos dejemos de distraernos en temas irrelevantes y nos enfoquemos en lo que verdaramente importa.

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