Andrea Policella, dueña de Poly's Bar en el partido de Quilmes, conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre la alarmante crisis económica que afecta al comercio local, las complicaciones causadas por el aumento de deudas y alquileres, la creciente inseguridad en el centro de la ciudad y la campaña solidaria que puso en marcha para intentar reabrir las puertas de su negocio.
"Hace 30 años que tengo el comercio. He pasado todas las crisis, desde el 2001 hasta la pandemia, y nunca la situación fue tan grave, tan larga y tan sostenida. Todos los días hay un negocio nuevo cerrado que no vuelve a abrir, son familias enteras en la calle", relató Policella al detallar cómo el desplome de las ventas terminó por agotar todos sus ahorros tras tres años de caída ininterrumpida.
Asimismo, la comerciante explicó que la falta de recursos la dejó en una situación irremontable, acumulando deudas acumuladas y un atraso crítico en el pago del alquiler del local. A esta coyuntura se suma un panorama social complejo en las calles: "La gente está muy triste, hay una sensación de desamparo y no hay un rumbo; reina la incertidumbre en todos los rubros", remarcó.
Al ser consultada sobre el auxilio institucional, la propietaria del histórico bar ubicado sobre la calle Videla cuestionó la ausencia de contención por parte de los distintos niveles del Estado. "Pedí ayuda en todos lados y no hay respuesta. Entre que uno dice que es de la provincia, el otro que es municipal y desde el gobierno nacional me mandan un mail de Desarrollo Social, se tiran la pelota unos a otros. Si no nos ayudamos entre nosotros, no nos rescata nadie", sostuvo.
En paralelo, la dueña del bar advirtió que la inseguridad nocturna y diurna paralizó la circulación de clientes en el centro quilmeño. "A la noche no sale nadie por un tema de seguridad. Hace pocos días fui testigo de cómo rompieron un vidrio a plena luz del día en Colón y Moreno, y esa misma noche intentaron robar una moto estacionada. Pasaron diez patrulleros y ninguno se frenó a averiguar qué pasaba. Los repartidores se tienen que cuidar entre ellos porque los roban todos los días", denunció.
Frente a la inactividad del local y la urgencia de saldar deudas y comprar mercadería, Policella apeló a la solidaridad de la comunidad e impulsó una recolección de fondos para poder volver a trabajar. "Lo único que quiero es trabajar y reabrir el negocio", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)