Jonathan Benítez y Tais Romero, vecinos del barrio Rivera del Uno de Quilmes, conversaron con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre la crítica situación que atraviesan unas 60 familias ante la amenaza de desalojo por una obra pública de autopista que, según denunciaron, beneficiará principalmente a un emprendimiento inmobiliario privado. Relataron el hostigamiento constante, la falta de servicios básicos en el barrio y las precarias condiciones de reubicación ofrecidas por la gestión de Eva Mieri, mientras Mayra Mendoza se desempeña como legisladora provincial en uso de licencia.
"Nos quieren sacar para hacer dos rotondas y bajadas colectoras de una autopista. Es una obra pública, pero claramente beneficia al barrio privado Nuevo Quilmes 2, mientras la obra en el country avanza de maravilla, nosotros estamos bajo amenaza constante", explicaron los vecinos, señalando que el proyecto busca desarrollar lo que denominan "la nueva costa de Ezpeleta".
Respecto a los intentos de reubicación, detallaron que inicialmente les ofrecieron tierras sin ningún tipo de servicio. "Primero vinieron a ofrecer tierras peladas, que levantemos nuestras casas, nuestras casillas y las mudemos. Como la mayoría nos negamos porque ya construimos con mucho esfuerzo, ahora nos ofrecen esas mismas tierras, pero con casillas apenas montadas que no cumplen con condiciones dignas de vivienda", denunciaron.
Los vecinos apuntaron directamente contra una figura que se presenta en el barrio, Hernán Bracco, quien actúa sin cargo claro pero con respaldo municipal y policial. "Este hombre, Hernán Bracco, maneja la maquinaria de la empresa Laveco y camiones del municipio de Quilmes como si fuera un capataz de obra. Va, señala una casilla y ordena tirarla abajo, sin ninguna orden judicial. Ya han tirado dos casas así", relataron Benítez y Romero.
En ese sentido, describieron situaciones de violencia institucional: "Se maneja con total impunidad. Hizo bajar a Zoonosis de Quilmes prepoteando para entrar a los domicilios sin orden, buscando criaderos de cerdos que no existen, solo vecinos que crían para consumo personal. El comisario que lo acompaña dice que está para mediar, pero realmente le hace custodio personal a Bracco mientras él hostiga a las familias".
El conflicto también salpica a AUBASA, presidida por José Ramón Arteaga, por las obras de acceso a la autopista que los vecinos vinculan con Nuevo Quilmes 2. En ese escenario aparece el subcomisario Jerónimo Gómez, de la comisaría Quilmes sexta, señalado por acompañar a Hernán Bracco durante las presiones sobre las familias, sin que se hayan exhibido órdenes judiciales de desalojo. Bracco, conocido públicamente por haber sido el recaudador de los hermanos Bruera en La Plata, arrastra antecedentes penales: una resolución de la Suprema Corte bonaerense recoge una condena por estafa, falsificación de instrumento privado y encubrimiento.
Ante esta situación, los vecinos acudieron a la fiscalía para denunciar el hostigamiento constante y reclamar diálogo con las autoridades. "Nosotros presentamos escritos en la municipalidad de Quilmes y estuvimos en la fiscalía denunciando el hostigamiento, porque no es vida. Vemos ingresar una máquina y estamos todos temblando. Cada casa tiene familias con chicos, y Bracco va casita por casita intentando convencer a los vecinos con mentiras, diciéndoles que ya tienen la orden de desalojo firmada para que arreglen por miedo", concluyeron. (www.REALPOLITIK.com.ar)