Martes 19 de mayo de 2026

Internacionales

Cancillería Argentina

En Suiza no hay ejército pero la embajada argentina local tiene su propia guerra

19/05/26 | Un decreto firmado por el presidente Milei y el canciller Quirno destapó una silenciosa guerra interna en el seno de la ya convulsionada Cancillería libertaria.


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Un reciente decreto firmado por el presidente Javier Milei y el canciller Pablo Quirno destapó una silenciosa guerra interna en el seno de la ya convulsionada Cancillería libertaria.

Se trata del decreto 303/2026 del 30 de abril que le quita las funciones como representante permanente de la República Argentina ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) al actual embajador en Suiza, Gustavo Nerio Lunazzi, quien había sido designado allí por la eyectada canciller Diana Mondino.

En rigor, Lunazzi es víctima del fuego amigo derivado de la dura pelea de fondo que enfrenta a Fernando Brun, secretario de Relaciones Económicas, exkirchnerista y hoy mano derecha de Quirno, con Carlos Foradori, macrista y actual embajador ante la ONU/OMC en Ginebra.

Sucede que el ubicuo Brun le anunció a su equipo de confianza que, dado que Quirno dejará el ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto para reemplazar al golpeado Manuel Adorni, él también deberá dejar su cargo en la Cancillería. Y justamente el plan de Brun es apropiarse de la embajada que hoy ocupa Foradori, quien -según fogonea el propio Brun-, “está a tiro de jubilación por cumplir los 70 años”.


Gustavo Nerio Lunazzi.

Con la firma del mencionado decreto presidencial, Brun ya dio el primer paso de su plan maestro: recuperó las funciones económico-comerciales para su futura embajada en Ginebra y calienta motores reforzando su tropa en territorio suizo. Para ello, debilitó a Lunazzi y ubicó en la embajada en Berna a su protegido Alejo Pagliere, ahijado de Daniel Scioli y excolaborador de Brun en la embajada en Alemania, durante el gobierno de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner.

Para desazón del gremio diplomático, al alicaído Lunazzi su cargo ante la OMC le duró poco. Cuentan en los pasillos de Esmeralda 1212 que Brun inició de modo reservado el expediente EX-2026-36355665 y le canceló sus funciones cómo Representante Permanente de la República ante la Organización Mundial del Comercio. Y, citando “razones de servicio” no explicitadas, convenció a Quirno para que firme la fulminante finalización de funciones en la OMC del embajador Lunazzi.

Un trámite exprés

En efecto, el decreto de Milei tuvo una veloz tramitación interna en el Palacio San Martín y contó con el aval de la dirección General de Asuntos Jurídicos del ministerio de Relaciones Exteriores. Para cubrirse de eventuales reclamos y protestas de la Asociación Profesional del Servicio Exterior de la Nación (APSEN), el canciller Quirno incluyó en el decreto un párrafo que establece que “el poder ejecutivo nacional se encuentra facultado para disponer en la materia, de acuerdo con las atribuciones conferidas por el artículo 99, inciso 7 de la constitución nacional”.

De este modo, hace dos semanas se publicó en el Boletín Oficial el decreto 303/2026 que en su artículo 1º establece: “Danse por finalizadas las funciones como representante permanente de la república ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) del señor embajador extraordinario y plenipotenciario Gustavo Nerio Lunazzi". 

De acuerdo con fuentes del Palacio San Martín, la fuerte avanzada del virtual segundo de Quirno para adueñarse de la embajada en Ginebra “cuenta con pleno respaldo de Karina Milei”. Cabe recordar que Fernando Brun vivió momentos de zozobra el año pasado por haber liderado una controvertida “mision oficial” a una diminuta isla del Caribe que es destino de ricos excéntricos y lavadores de dinero, en el que se gastaron más de 100 mil dólares del presupuesto público.

Por su parte, el actual ocupante de la sede diplomática y principal perjudicado por la movida interna no se quedó quieto. El experimentado embajador Carlos Foradori, que en tiempos del presidente Mauricio Macri fuera acusado de negociar con el Reino Unido en estado de ebriedad, pidió apoyo en el Congreso de la Nación Argentina y aprovechó su rol en la Asamblea General de la Organización Mundial de la Salud (OMS) -que arrancó en Ginebra el pasado 18 de mayo- para mostrarse “con las botas puestas” en defensa del gobierno libertario. Precisamente el embajador Foradori tuvo la difícil tarea de justificar en esa ciudad suiza la polémica decisión de Javier Milei de que la Argentina abandone la OMS.

Suiza es un país conocido mundialmente como una sede de paz, sofisticación y buenos modales. Sin embargo, la guerra interna de los diplomáticos mileistas en ese bello país ya es explícita y comenzó a cobrarse las primeras victimas fatales, siendo el embajador en Berna, Gustavo Lunazzi, la primera baja.

Una historia que, sin dudas, promete nuevos capítulos. (www.REALPOLITIK.com.ar)

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