La crisis del hospital interzonal especializado en agudos y crónicos Dr. Alejandro Korn, ubicado en Melchor Romero, sumó nuevas y graves denuncias contra la conducción encabezada por Belén Maruelli. Entre las acusaciones, trabajadores de la institución aseguran que parte de los alimentos y otros productos destinados a los pacientes serían utilizados para confeccionar bolsones que luego se entregan a personas de la comunidad con presuntos fines políticos.
Como respaldo de sus afirmaciones, las fuentes acercaron a REALPOLITIK varias planillas tituladas “Asistencia - Retiro día miércoles”, en las que aparecen más de cien personas identificadas con nombre, apellido, DNI, tipo de prestación, fechas de renovación y vencimiento, además de marcas manuscritas en una columna de asistencia.
Por contener información personal, este medio decidió no reproducir los documentos completos ni divulgar los números de documento consignados. Las planillas permiten acreditar la existencia de un registro sistemático de personas convocadas para retirar asistencia.
“Esos son los listados de los bolsones que reparte la directora con fines políticos a gente de la comunidad. La mercadería la saca de los pacientes”, denunciaron fuentes que se desempeñan dentro del establecimiento. Según explicaron, existirían más registros similares a los enviados.
Entre la documentación aportada figura además un remito de la firma Carnes Yamuni SA en el que se consignan 228 kilos de pechuga, junto con un listado manuscrito de gaseosas, jugos, agua mineral, sidra y botellas de Chandon Extra Brut y Rosé. Según denunciaron trabajadores del hospital, la carne había sido adquirida para preparar las comidas de los pacientes, pero habría sido cambiada por esas bebidas para organizar el brindis de fin de año de la dirección.
El documento, fechado el 29 de diciembre de 2025, detalla cajas de 7UP, jugo, Coca-Cola común y sin azúcar, agua mineral, sidra 1888 y distintas variedades de espumante. Las fuentes sostienen que la operación implicó desviar alimentos pertenecientes al establecimiento para solventar una celebración de las autoridades.

En otra parte de la denuncia apuntaron a la utilización de un espacio verde del hospital para la realización de una feria atribuida por los trabajadores a la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), que habría sido autorizada por la directora ejecutiva.
Las fotografías y videos muestran puestos de venta, mesas, vehículos, mercadería, carros y numerosas personas desplegadas en un amplio sector del predio. También se observa la presencia de una autobomba perteneciente a los bomberos de la provincia de Buenos Aires.
Durante una de estas jornadas un helicóptero que trasladaba a un paciente desde Lezama habría encontrado dificultades para aterrizar debido a la ocupación del terreno. “El helicóptero traía un paciente de Lezama y no podía bajar por la feria que la directora le autorizó al gremio ATE”, coincidieron distintas fuentes.
La utilización de áreas potencialmente destinadas a emergencias o movimientos sanitarios plantea interrogantes sobre los protocolos aplicados para autorizar actividades comerciales dentro de un hospital que recibe pacientes de alta complejidad.


Los trabajadores también denunciaron que este viernes, en medio de la jornada de lluvia, se produjo un cortocircuito en una instalación del sector de Personal, que dejó sin suministro eléctrico a esa dependencia, al área de Estadística y a Neonatología.
Según indicaron, el servicio habría sido restablecido únicamente en Neonatología, mientras que los demás sectores continuaban sin energía al momento de la comunicación.
Las fuentes atribuyeron el incidente a una instalación eléctrica aérea realizada dentro del hospital y cuestionaron la intervención de un acompañante terapéutico a quien Maruelli habría colocado al frente del área de Mantenimiento pese a que, según aseguran, no contaría con formación técnica para realizar trabajos eléctricos, de gas o infraestructura. “Hace cosas que los electricistas, gasistas y otros oficios se niegan a hacer, y así pasan estas cosas”, denunciaron.
Los empleados también lo responsabilizaron por la colocación de tubos de gas envasado cerca de hornos y mecheros de la cocina, una situación que ya había sido expuesta por este medio. Además, afirmaron que una intervención anterior en la central de esterilización habría provocado la avería de un transformador.
Mientras tanto el calamitoso estado de los consultorios externos deja entrever parte de lo que resulta un problema evidente.
Otra parte de la denuncia incluye fotografías que exponen la descarga de grandes cantidades de cemento, arena y materiales de construcción frente al teatro ubicado dentro del predio hospitalario. Los trabajadores sostienen que esos insumos serían utilizados para refaccionar ese espacio, mientras sectores asistenciales continúan afectados por filtraciones, humedad, roturas y falta de mantenimiento.

“Compraron materiales para refaccionar el teatro mientras la sala Charcot se cae a pedazos, igual que otras salas”, cuestionaron.
La denuncia se suma a las imágenes publicadas anteriormente por REALPOLITIK, que exhibieron cielorrasos dañados, manchas de humedad, revestimientos desprendidos, mobiliario destruido y filtraciones persistentes en la sala Charcot. Según los empleados, varias reparaciones realizadas en ese sector no consiguieron solucionar definitivamente el ingreso de agua.


Las denuncias también exponen grandes cantidades de residuos acumulados en distintos sectores del hospital, con bolsas, cajas y desperdicios alrededor de contenedores desbordados. Las imágenes vuelven a exponer las deficiencias de higiene y mantenimiento denunciadas por quienes trabajan diariamente en el establecimiento.
A ese escenario se suman las largas filas de pacientes que comienzan a formarse desde las primeras horas de la mañana para conseguir atención. Personas con distintas patologías deben esperar durante horas, muchas veces a la intemperie, en una institución destinada a atender cuadros agudos, crónicos y padecimientos de salud mental.

Las postales resumen un nuevo capítulo del deterioro que atraviesa el hospital Alejandro Korn: basura acumulada dentro del predio y decenas de pacientes aguardando desde el amanecer para ser atendidos.
Mientras la conducción encabezada por Belén Maruelli continúa sin brindar explicaciones públicas, las denuncias vuelven a comprometer al ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, y al gobierno de Axel Kicillof, responsables de garantizar condiciones dignas de atención en uno de los hospitales más importantes de la provincia de Buenos Aires. (www.REALPOLITIK.com.ar)