Seguridad privada en crisis: precarización, largas jornadas y menos ingresos
Por Gustavo Zandonadi
La abogada Nadia Beller, de 33 años y expareja de Fernando Cerimedo —exasesor presidencial de Javier Milei, actualmente detenido en Bolivia—, continúa revelando detalles del entramado criminal que casi termina con su vida. El fallido ataque no sólo expuso la gravedad del caso, sino que también abrió la puerta a un escenario mucho más amplio, con derivaciones políticas, judiciales y personales que podrían dejar al descubierto vínculos hasta ahora desconocidos.
REALPOLITIK se contactó con la misma Nadia Beller el día 24 de agosto. Quien suscribe mantuvo una entrevista de casi media hora, 26 minutos para ser exactos.
Al ser consultada sobre su estado de salud, Nadia Beller reconoció que seguía atravesando un cuadro de intenso dolor. Explicó que el paso de la clínica a su domicilio implicó un cambio significativo en el tratamiento, ya que dejó de recibir la medicación y los fármacos por vía intravenosa que se le administraban durante la internación: “La vía de aplicación se nota. Me duele un poco más”, reveló Beller.
Luego de haber incurrido en los detalles médico-legales que luego ampliaremos, Beller comenzó a decir y repetir: “Me siento sola, tengo miedo. Dudo de algunas situaciones que se dieron con la custodia. Necesito contactar a Amnistía Internacional para que me ayude a conseguir más protección”.
Hay una zona especialmente delicada del oficio periodístico: preguntar, reconstruir y publicar detalles sobre una persona que acaba de sobrevivir a un intento de asesinato. Sin embargo, en casos como este, el silencio también puede ser riesgoso. La exposición responsable de ciertos datos puede aportar protección pública a una víctima y testigo que todavía necesita resguardar su integridad y evitar quedar nuevamente a merced de sus agresores.
Le comenté a Nadia Beller que, si bien estaba al tanto de sus declaraciones sobre Cerimedo y sobre lo que ella conocía de las coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), que actualmente tramita en el juzgado del juez Ariel Lijo, hubo algo que ella mencionó públicamente y me llamó poderosamente la atención: el presunto vínculo de Cerimedo con la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos. A lo que inmediatamente respondió: “¿Conocés a Brad Parscale? ¿Sabés quién es?”.
Mi respuesta no tardó: claro, vengo investigando el vínculo entre Brad Parscale, exasesor de Donald Trump, y Cerimedo; sobre las empresas registradas en FARA de Estados Unidos, como Clock Tower X, de lobby tecnológico, y que indirectamente terminan asociadas a Cerimedo.
En REALPOLITIK te contamos los vínculos entre ambos, su participación en la campaña de Donald Trump, Jair Bolsonaro y el mismo Javier Milei, incluida una empresa registrada en el registro del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Según Beller, Cerimedo se reunió con Brad Parscale días antes del antentado. La víctima no entró en detalles sobre estos registros investigados, pero reconoció que algo de eso había escuchado. Una declaración de Beller llamó la atención: “Él dice que tiene vínculos con la CIA, pero me cuesta creerle; no lo veo idóneo, pero al mismo tiempo me llama la atención la injerencia que tiene en el Estado de Bolivia, incluso se ve cómo atropella la cadena de mando al hablar con el jefe de Inteligencia de Bolivia. Por otro lado, por momentos siento que vive a través de la vida de Parscale, como si fuera él, como una especie de identificación patológica”, expresó la abogada.
Algunos medios revelaron que, previo al atentado contra Nadia Beller, existió un intento fallido, pero no se revelaron todos los detalles: Beller habría sido citada horas antes del atentado, en el mismo hotel, por un hombre cuyo hijo, a quien prefirió llamar “el sicario”, se presentaría en ese punto de encuentro. Esta persona fue referida a Beller por el propio Fernando Cerimedo: “Evo (Morales) se habría metido con una joven de 13 años que habría resultado muerta, señaló Beller” (sic).
Esta historia, según expresa, fue validada por el propio Cerimedo y, según su testimonio, el sicario se apersonó la primera vez, pero no continuó con el ataque debido a la presencia de dos oficiales de la policía boliviana, que incluso habrían conversado con el mismo delincuente explicándole: “Estamos esperando a un compañero” (esto se aprecia en la captura de WhatsApp facilitada por Beller a REALPOLITIK).

Según Beller, las pericias sobre su celular y su computadora se estarían realizando de manera parcial, es decir, solo lo relacionado con su persona, dejando afuera otros posibles delitos o entramados ajenos al caso actual.
REALPOLITIK accedió a la ampliación de la imputación del día 22 de agosto, promovida por los fiscales Rodríguez Cuevas y Aguilera Lijerón.
Los imputados son Roger Aguilera Céspedes (auditor financiero de Warnes), como cómplice del asesinato en grado de tentativa y autor y tenencia de porte ilícito, y Paola Andrea Vargas Arispe, como cómplice.
La tesis del fiscal: Vargas Arispe es esposa de Aldabur Herny Silva Peña, alias “Juancho”, colombiano y señalado como el autor material; ella reconoció que Aguilera Céspedes le entregó el arma a su marido el sábado 15 de agosto en Warnes. “Juancho” aún está prófugo. El Victor Hugo C.Z. que se entregó no aparece en el escrito; el autor material es Silva Peña, reconstruye el documento.
Beller mencionó que el examen médico-legal fue llevado a cabo por dos médicos, pero que no recibió demasiada información al respecto. Según lo relatado a este medio, fue ingresada al sanatorio por heridas de arma de fuego (3 en total). Un proyectil provocó fractura de húmero derecho, para lo cual se la tuvo que intervenir con osteosíntesis: clavos y placas. Al mismo tiempo, presentó otra lesión por arma de fuego en hemitórax derecho, específicamente en la región del seno derecho, con orificio de entrada y salida, y otra lesión cercana a su clavícula derecha.
Vale recordar que Nadia Beller cursaba un embarazo de cuatro semanas al momento del siniestro. Actualmente continúa con dolores físicos, pero también con un temor persistente: según manifestó, no cuenta con un esquema de protección acorde a la gravedad del hecho investigado, caratulado como feminicidio en grado de tentativa.

Su preocupación se profundiza por las derivaciones del caso. La investigación no sólo involucra a su expareja, Fernando Cerimedo, quien permanece con prisión preventiva en Bolivia, sino que también apunta —de manera presunta— a posibles vínculos con integrantes de las fuerzas de seguridad bolivianas y áreas de Inteligencia. Entre los nombres mencionados aparece el del teniente coronel Erick Correa González, también identificado como ECG, jefe de Inteligencia de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN), tal cual figura en las capturas filtradas a partir del peritaje realizado sobre los artefactos de Cerimedo. (www.REALPOLITIK.com.ar)