Martes 25 de agosto de 2026

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El Ejército Argentino, en tiempos de ajuste, compra 235 blindados a Estados Unidos

25/08/26 | El Ejército avanza con la compra de 235 blindados Stryker a Estados Unidos en medio del ajuste, recortes y crisis presupuestaria en Defensa.


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Por:
Jorge Suárez

El 21 de agosto de 2026, el general Carlos Presti, titular de la cartera de Defensa, firmó en el Edificio Libertador una Carta de Oferta y Aceptación (LOA) para la compra de 235 blindados Stryker, en diversas configuraciones. Del acto participaron el jefe del Estado Mayor General del Ejército, Oscar Zarich; el embajador de Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas; y el subsecretario adjunto del Ejército estadounidense para Exportaciones y Cooperación de Defensa, Patrick Mason.

En el citado acto, el Ejército Argentino declaró la intención de adquirir los blindados en configuraciones de transporte de infantería, evacuación médica, comando y apoyo de fuego. El monto del futuro contrato no fue informado públicamente, una costumbre usual en el ministerio de Defensa en tiempos libertarios.

Diversos medios, tomando como referencia el costo del lote de ocho blindados por unos 20 millones de dólares —vehículos más soporte logístico—, estiman un valor aproximado de 587,5 millones de dólares. Incluso hubo trascendidos sobre un precio simbólico por la transferencia en el marco del programa Artículos Excedentes de Defensa (EDA), gracias al estatus de aliado extra OTAN, asumiendo la Argentina los gastos de transporte, reacondicionamiento, puesta en servicio y logística.

Estos vehículos se agregarán a los ocho adquiridos recientemente, tema que ya abordamos en REALPOLITIK. Vale destacar que no se trata de medios nuevos, sino de material excedente del Ejército de Estados Unidos. Un lote de 50 unidades que sería enviado a la Argentina fue inspeccionado por personal militar argentino en Fort Hood, Texas.

El destino de los blindados será la Brigada de Infantería Mecanizada X, con base en la provincia de La Pampa, que forma parte de la Fuerza de Despliegue Rápido. Uno de los fundamentos de la operación es disponer de un medio que permita la interoperabilidad con las fuerzas estadounidenses, reflejando la adhesión del gobierno argentino a la estrategia de seguridad hemisférica liderada por Washington.


El ministro de Defensa, teniente general Carlos Alberto Presti, encabezó la firma de la Letter of Offer and Acceptance con los Estados Unidos.

Los Stryker y una flota mecanizada envejecida

La noticia del arribo de nuevos blindados a rueda de la familia Stryker se produce en un contexto de ajuste fiscal, donde el área de Defensa se ve afectada por bajos salarios, la crisis de la obra social IOSFA y recortes en materia de inversiones.

En el mes de junio, el Ejército sufrió el corte del servicio de luz en dependencias de la Brigada VI de Montaña, con asiento de paz en Neuquén, por una deuda de unos 65 millones de pesos. Al mismo tiempo, el Poder Ejecutivo avanza en la venta de activos militares mediante el decreto 314/2026, que establece que un porcentaje de los recursos obtenidos sea destinado a la compra de equipamiento.

Los recortes llevaron incluso a soluciones “creativas”, como el trueque de una tonelada de membrillo por componentes mecánicos necesarios para reparar una camioneta Chevrolet S10 2.8 TDI 4x4 modelo 2010. A ello se sumaron otras polémicas, como la publicación de una normativa que estableció restricciones al personal civil y militar para emitir opiniones críticas en redes sociales —una medida cuestionable desde el punto de vista legal— y la decisión de algunas unidades de limitar el horario en guarniciones y dependencias del Ejército para evitar el costo de brindar el servicio de almuerzo.

La motosierra sobre la fuerza militar, para este 2026, está prevista en 12.622 millones de pesos, afectando programas de alistamiento operacional, logística, sostenimiento y equipamiento.

El parque de blindados del Ejército está compuesto por unos 230 tanques TAM o Tanque Argentino Mediano —solo una decena modernizada al estándar TAM 2C—, unos 120 tanques ligeros SK 105 de origen austríaco y con más de cuatro décadas de servicio, 108 VCTP TAM —versión de transporte y combate de infantería del TAM—, más de 400 blindados de transporte M113, que se modernizan paulatinamente pese a contar con más de treinta años de uso, unos 40 blindados de exploración AML H90, blindados portamorteros —40 TAM y unos 25 variante M113— y 20 vehículos de combate de artillería TAM Palmaria.

Esta importante flota mecanizada, con más de dos décadas de antigüedad promedio, a todas luces precisa ser modernizada o reemplazada. Años de recortes presupuestarios afectaron las inversiones y la operatividad de dicho material, que en gran parte se encuentra almacenado.

En tiempos de motosierra, genera dudas el destino de los Stryker, en particular la capacidad del Ejército para contar con recursos suficientes para su operación y adecuado sostén logístico. Asimismo, como hemos sostenido en reiteradas oportunidades en este medio, la Argentina sigue invirtiendo la secuencia del planeamiento: se adquieren medios sin definir previamente qué tipo de Fuerzas Armadas requiere el país, de acuerdo con los objetivos que debería fijar la estrategia nacional y los recursos disponibles.


Los Stryker: una flota mecanizada envejecida.

Los interrogantes sobre la adquisición de los Stryker

El Ejército necesita una familia de blindados a rueda, dadas las ventajas en materia de movilidad estratégica, las características de ciertos espacios geográficos —por ejemplo, la Patagonia— y la infraestructura existente. Pero ello demanda previamente plantear qué tipo de fuerza terrestre precisa la Argentina para el campo de batalla del siglo XXI.

Realizada esta aclaración, sobre la transferencia de los Stryker hay cuestiones que deben ponderarse, especialmente los condicionantes políticos impuestos por el país proveedor. Uruguay lo vivió en carne propia cuando quiso emplear los blindados Mamba en apoyo a operaciones policiales, y Washington dejó en claro que la transferencia de esos medios había sido autorizada para su empleo en misiones de mantenimiento de paz.

Es usual que Estados Unidos, en la transferencia de equipamiento a sus aliados, establezca ciertas condiciones de empleo de los medios, generalmente con restricciones políticas. Otra cuestión no menor es el costo real de adquisición, incluyendo soporte logístico y transporte hacia la Argentina.

La historia reciente, el presupuesto de Defensa y las restricciones en materia de inversiones llevan a pensar que los vehículos estadounidenses mencionados podrían seguir el destino de buena parte de la flota de blindados del Ejército: el almacenamiento a la espera de tiempos mejores que nunca llegan. (www.REALPOLITIK.com.ar)

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