IUPA, la universidad de los privilegios: despidos, nuevos ingresos y sueldos millonarios
Por Luciano Barroso
Trabajadores del hospital Evita Pueblo de Berazategui hicieron llegar a REALPOLITIK nuevas denuncias sobre la provisión y manipulación de insumos utilizados en la atención de pacientes. Según las fuentes, el alcohol y el jabón líquido se distribuyen en frascos reutilizados reiteradamente, con cuestionamientos sobre su dilución y las condiciones de preparación. Advierten que estos productos llegan a sectores sensibles, entre ellos neonatología, quirófano y terapia intensiva.
El material acercado a esta redacción incluye fotografías de botellas y dispensadores con rótulos manuscritos, junto con una circular del 25 de septiembre de 2026 dirigida a los jefes de servicio. Allí, el hospital reconoce que no puede cumplir con las cantidades de guantes, barbijos y camisolines solicitadas para cubrir las necesidades de los sectores y exige información estadística para gestionar un aumento de la provisión.

“Ese jabón líquido y alcohol mal diluidos, mal manipulados y en frascos reutilizados muchísimas veces es utilizado en áreas sensibles como neonatología”, denunciaron las fuentes. Según explicaron, el alcohol se emplea para limpiar sensores de saturometría, termómetros, cunas y otros elementos utilizados en la atención de recién nacidos.
Los trabajadores también señalaron que los productos se distribuyen en quirófano, terapia intensiva, guardia, pediatría y laboratorio. Su preocupación abarca tanto la limpieza de elementos como el lavado de manos del personal, una práctica central para evitar la transmisión de microorganismos durante la atención.
Las fotografías aportadas muestran envases de distintos formatos, algunos con etiquetas comerciales y otros identificados mediante inscripciones manuscritas, colocados sobre mesadas y junto a las piletas. En una de las imágenes se observa una botella plástica con líquido y una identificación escrita a mano, junto a un dispensador de jabón. Las imágenes y videos documentan la recomposición de esos recipientes.
El cuestionamiento tiene relevancia sanitaria. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) advierten que rellenar recipientes de jabón líquido se ha asociado con brotes de bacterias patógenas y desaconsejan agregar jabón a dispensadores parcialmente vacíos. Para los productos de higiene de manos a base de alcohol, señalan riesgos de contaminación accidental, pérdida de eficacia por evaporación y mezcla de formulaciones, y recomiendan respetar las instrucciones del fabricante.
Estas recomendaciones muestran la importancia de conocer qué productos se fraccionan, quién los prepara y qué controles se realizan sobre los envases y su contenido.




La circular del 25 de septiembre lleva el membrete del hospital Interzonal General de Agudos “Evita Pueblo” e informa a los jefes de servicio que se solicitó al ministerio de Salud que conduce Nicolás Kreplak una mayor cantidad de guantes de examinación, barbijos y camisolines hemorrepelentes.
El escrito reproduce una respuesta de un correo identificado como “compracentralizada”, fechado el 24 de septiembre: “Si aumentaron el consumo deben enviar la nota correspondiente con estadísticas de camas ocupadas o pacientes atendidos, infecciones o lo que consideren necesario para justificar el aumento. La nota debe estar firmada y sellada”.
A continuación, el hospital reconoce: “No podemos cumplir con las cantidades de guantes, barbijos y camisolines solicitados en cada pedido por ustedes para cubrir las necesidades del servicio”. Por ese motivo, solicita de forma urgente información escrita que justifique las cantidades requeridas.
El documento también advierte que, si no recibe esos datos, no podrá canalizar el pedido de aumento. La circular deja asentada una dificultad concreta de la gestión de Axel Kicillof para abastecer a los servicios en las cantidades que solicitan.




Al enviar el documento, una de las fuentes sostuvo: “Eso entregaron hoy porque los directivos no enviaron las estadísticas correspondientes y vamos a estar sin guantes, barbijos, algodón, etcétera, durante un mes, que es cuando se eleva el nuevo pedido”.
REALPOLITIK ya había publicado denuncias sobre falta de insumos, deterioro de instalaciones y temor a represalias dentro del establecimiento. Este nuevo material incorpora un reconocimiento escrito de las dificultades de abastecimiento y testimonios sobre el manejo de productos de higiene en sectores asistenciales.
La página oficial del hospital identifica a Gabriela Zeoli como directora ejecutiva. La conducción del establecimiento y el ministerio de Kreplak deben esclarecer las condiciones de fraccionamiento y distribución del alcohol y el jabón, los controles aplicados y las medidas previstas para cubrir las necesidades de protección de los servicios. Las denuncias también exigen evaluar un posible riesgo de contaminación bacteriana y de transmisión de infecciones, especialmente en neonatología, quirófano y terapia intensiva, donde la higiene y la eficacia de los productos utilizados son fundamentales para la seguridad de los pacientes. (www.REALPOLITIK.com.ar)